La perspectiva de que Estados Unidos refuerce su infraestructura militar en los países bálticos contradice el objetivo de reducir las tensiones en Europa declarado por Washington, afirmó la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, en rueda de prensa este jueves.
La vocera advirtió que "el eventual despliegue de contingentes adicionales de la OTAN, incluyendo tropas estadounidenses, y el desarrollo de la respectiva infraestructura militar en los países bálticos constituyen una escalada".
Si Washington contempla dar tal paso, estaría contradiciendo "su declarada intención de facilitar la búsqueda de soluciones diplomáticas y políticas para reducir las tensiones en Europa", subrayó Zajárova. "Todas estas medidas de confrontación se enmarcan en los planes de la Alianza Atlántica de acelerar la militarización de las zonas al oeste de la frontera rusa bajo el falso pretexto de una supuesta amenaza del este", denunció.
Moscú reaccionó así a la declaración del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien dijo que sopesaba establecer una base permanente estadounidense en Lituania. "Ciertamente, estudiaremos eso", dijo el mandatario contestando a una pregunta sobre una propuesta de Vilna al respecto.
Una filtración mediática puso al descubierto esta semana que el mando de la OTAN en Europa está preparando un plan de acción para un eventual conflicto con Rusia, el cual contempla integrar drones e inteligencia artificial en las fuerzas armadas convencionales.
Paralelamente, uno de los países bálticos, Estonia, pasó a una estrategia de "defensa activa", reubicando parte de sus tropas hacia la frontera rusa. A su vez, Polonia anunció que alojará una nueva brigada motorizada, otras de sistemas no tripulados y establecerá un punto de estacionamiento para tanques Abrams en regiones colindantes con Rusia y Bielorrusia.


