Boeing y el fabricante de motores General Electric (GE) Aerospace están investigando un problema de durabilidad en un sello del motor GE9X, que equipa al nuevo avión 777X, informa Bloomberg. La falla fue identificada durante una inspección reciente y podría derivar en un rediseño del componente, que se implementaría en futuras revisiones de mantenimiento.
Pese a este contratiempo, ambas compañías han señalado que no prevén nuevos retrasos para el programa del 777X, el cual ya acumula años de demora y mantiene su primera entrega programada para 2027. No obstante, el incidente ha captado la atención de clientes e inversores en un momento crítico, en el que Boeing avanza con las pruebas finales de certificación del avión ante las autoridades reguladoras.
