El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, reiteró este sábado que no permitirá que la carga de apoyar a Ucrania recaiga sobre los húngaros.
En una conversación con medios locales, el jefe del Gobierno rechazó rotundamente cualquier tipo de envío armas, soldados o dinero para apoyar a Kiev y financiar el conflicto. "Bruselas, y también Kiev, quieren un Gobierno en Hungría que ceda ante Kiev y ante Bruselas. Quieren un Gobierno que no oponga resistencia", denunció Orbán.
Ante ello, explicó que puede entender la postura de Kiev, porque para ellos no es beneficioso que Budapest no tenga intención de enviar tropas a Ucrania. "Nosotros no enviamos armas y no estamos dispuestos a contribuir a la financiación de Ucrania con cargo al presupuesto de la Unión Europea", reafirmó.
Precisó que Kiev pide o, según Orbán, "exigen, porque ese es su estilo", 800.000 millones de euros (900.000 millones de dólares) para los próximos diez años, además de otros 700.000 millones de euros (829.000 millones de dólares) para equipamiento militar.
"Eso supone un total de 1,5 billones de euros. Ahora bien, ese dinero no existe. Bruselas quiere darles ese dinero porque existe una alianza entre Bruselas y Kiev", aseveró. Explicó que Bruselas tendrá que pedir préstamos para proporcionar esta suma o recaudar más dinero de los Estados miembros de la UE. "Por eso Bruselas, junto con Kiev, quiere un gobierno que suba los impuestos, aumente los ingresos del Estado y luego pueda pagar más dinero a Bruselas", indicó.
"¡Nos negamos! No enviaremos soldados, armas ni dinero a Ucrania. Quieren préstamos y mayores contribuciones que endeudarían incluso a nuestros hijos y nietos. Hungría no participará en este juego", enfatizó Orbán.


