Tras asumir la Presidencia de Paraguay luego de la destitución de Santiago Peña, Pedro Alliana pronunció su primer discurso a la nación, en el que delineó las principales prioridades de su Gobierno, cuyo mandato se extenderá hasta agosto de 2028.
Alliana prometió compensar "plenamente" a los afectados por el "descalabro financiero" de Ueno Bank. "No los vamos a dejar solos. Ordeno que se tomen acciones inmediatas para resarcir a los ahorristas", dando prioridad a los "menos favorecidos", apuntó.
Anticipó también que presentará en los próximos días al Congreso "un proyecto integral de racionalización" del gasto público, "esencialmente en la materia de combatir los gastos superfluos". "Necesitamos urgente ahorrar recursos para destinar a los sectores que más precisan para su promoción humana y social", manifestó.
El nuevo mandatario aseguró que su Gobierno concentrará los esfuerzos en atender los asuntos internos y las necesidades de la población. "En este periodo ya se hizo suficiente en el exterior. Yo voy a ser un presidente que se ocupa del Paraguay adentro", dijo. En este sentido, pidió a sus ministros que los viajes al exterior se realicen únicamente por "una razón impostergable" y que el trabajo en los territorios del país sea "la absoluta prioridad".
Señaló que otra de las prioridades será mejorar la calidad de los servicios públicos, con especial atención al sistema de salud. En ese sentido, subrayó que no es suficiente con disponer de infraestructura y equipos médicos, sino que es fundamental garantizar que "el paciente sea atendido con calidad y con dignidad y que encuentre el medicamento que necesita".