Una inusual ola de ciberataques golpeó la madrugada de este 2 de noviembre a decenas de supermercados y comercios en Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Finlandia, los Países Bajos, Irlanda y Estonia, donde piratas informáticos manipularon a distancia las cámaras frigoríficas para elevar bruscamente su temperatura hasta los 55 °C y destruir los alimentos, informan medios europeos.
En Bélgica y Luxemburgo, la portavoz del grupo de supermercados Ahold Delhaize confirmó que un "incidente informático" afectó a los refrigeradores y congeladores de decenas de tiendas y aseguró que la empresa investiga el caso. El sabotaje también alcanzó a locales de Carrefour —que indicó estar "analizando la situación"—, de Intermarché y de Spar, además de carnicerías y chocolaterías.
Al activarse remotamente la descongelación, los equipos soplaban aire a 40 °C incluso en las cámaras bajo cero, contó a la cadena RTL el gerente de un establecimiento en la ciudad belga de Overijse. "No nos puede pasar nada peor en nuestro oficio. Tenemos que tirar toda nuestra mercancía", lamentó.
En Finlandia, se han detectado anomalías en los sistemas de refrigeración de algunas pequeñas tiendas K, mientras que en los Países Bajos al menos 17 establecimientos, principalmente carnicerías y locales chicos, han sufrido ataques similares. Las grandes cadenas de supermercados neerlandesas no se han visto afectadas por ahora.
Suecia, Irlanda y Estonia, bajo ciberataque
De forma simultánea, tiendas de ICA y Coop —las dos cadenas de supermercados más grandes de Suecia— sufrieron el mismo ataque en varias regiones del país. Mientras en la isla de Oland un gerente de ICA halló sus congeladores a 55 °C, el portavoz de la cadena declaró a la televisión SVT que "un número limitado de tiendas se vio afectado por un incidente durante la noche" y dijo que ya están brindando asistencia a los locales. Asimismo, John Billow, jefe del Centro Nacional de Ciberseguridad sueco, confirmó que mantienen "contacto continuo con los afectados".
En Irlanda, Musgrave Group, propietario de la cadena de supermercados SuperValu, informó al diario The Irish Times de un "incidente cibernético" contra un "modelo específico" de refrigerador que obligó a retirar preventivamente los productos fríos y congelados en 13 tiendas. "Nuestros sistemas de monitoreo nos alertaron del problema y tomamos medidas inmediatas", aseguró.
Por su parte, en Estonia los piratas informáticos accedieron al ordenador de control de un sistema Danfoss en un supermercado para subir a 50 °C la temperatura en los frigoríficos, aunque la empresa encargada del monitoreo técnico de esos equipos, Kitman Coldtech, detuvo la intrusión en diez minutos y evitó los daños, detalló su director, Jann Mutso, al diario Postimees.
"Euros y dólares tirados por el desagüe"
El 'modus operandi' de estos ataques cibernéticos replica el 'hackeo' que el pasado 12 de octubre vulneró en Francia controladores Danfoss en cientos de tiendas, subiendo la temperatura a 50 °C y provocando pérdidas millonarias, en un hecho que indaga la Fiscalía de París. De momento se desconoce la autoría de estos ataques.
En este contexto, la revista Fortune señala que el Pentágono investiga si las averías sufridas en agosto en los congeladores de los economatos en más de media docena de bases militares en EE.UU. fueron también producto de un ciberataque. Para el experto Christopher Whyte, los fallos en EE.UU. y el ataque en Francia podrían estar conectados y este tipo de sabotajes causa pérdidas "inusualmente irreversibles". "Son simplemente euros y dólares tirados por el desagüe", resumió.