Estados Unidos ha advertido a varios países de Oriente Medio y a otros aliados regionales que se preparen ante una posible reanudación de ataques militares contra Irán, así como ante eventuales represalias de Teherán, una vez celebradas las elecciones de mitad de mandato en EE.UU., previstas para el martes 3 de noviembre.
De acuerdo con dos diplomáticos al tanto del asunto, citados este jueves por AP, la eventual operación podría prolongarse durante varios días. Sin embargo, Washington notificó a sus socios que adopten medidas de precaución ante la posibilidad de que la respuesta iraní incluya ataques contra instalaciones energéticas y otras infraestructuras críticas, un escenario que podría alargar la escalada.
Donald Trump no ha tomado una decisión definitiva sobre si lanzará nuevos ataques contra Irán, recalcaron los diplomáticos. No obstante, ante el estancamiento de las negociaciones, el presidente estadounidense ha sugerido en varias ocasiones aumentar el uso de la fuerza contra la República Islámica. En una entrevista, abogó por "aniquilar a Irán" como única vía para restablecer la estabilidad mundial. Al ser preguntado este miércoles sobre la supuesta operación, el inquilino de la Casa Blanca respondió "todo es posible".
¿Hacia una escalada de tensiones?
A su vez, The Wall Street Journal reportó previamente que EE.UU. e Israel estarían preparándose para lanzar una nueva ronda de ataques a gran escala contra Irán después de los comicios de medio mandato. Las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región han estado reabasteciéndose de municiones, y bombarderos y cazas se preparan para posibles ataques. Además, un grupo de ataque de portaviones adicional y una unidad expedicionaria de marines se sumarían en noviembre a una flota de unos 20 buques de guerra que ya operan en Oriente Medio, aunque algunas naves podrían rotar fuera de la zona.
En un mitin la semana pasada, Trump se refirió a un posible nuevo paso en caso de que no haya un entendimiento con Teherán y eclamó: "Podríamos hacer otra pequeña Epic Fury", señaló, en referencia a la intensa campaña de bombardeos estadounidenses e israelíes ejecutados en primavera.
La República Islámica, por su parte, ha elevado en 2,5 veces su capacidad de producción de armas y equipos de defensa en los últimos siete meses, según el portavoz del Ministerio de Defensa, el general de brigada Reza Talei-Nik, quien advirtió que cualquier nueva agresión recibiría una "respuesta decisiva" y provocaría "derrotas aún más contundentes". El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, aseguró que las fuerzas iraníes están completamente preparadas para responder a una nueva guerra.


