Un perturbador caso de abuso sistemático y traición conyugal conmovió a la opinión pública británica durante el inicio del juicio respectivo en el Tribunal de la Corona de Winchester (Reino Unido). Philip Young, de 50 años y exconcejal del Partido Conservador, admitió haber administrado sedantes en secreto a su esposa, Joanne Young, durante más de una década, para ofertarla en sitios web de encuentros y permitir que desconocidos la agredieran sexualmente mientras ella permanecía inconsciente.
Según la acusación presentada ante el jurado, Young actuó impulsado por una "fantasía fija" y recurrió al suministro de sustancias como ketamina y zolpidem —adquiridas en parte desde la India— en las bebidas nocturnas de su pareja.
Durante los 13 años que duró la cadena de abusos, el sujeto grabó más de 200 videos sin consentimiento y difundió material obsceno en más de 500 ocasiones. La víctima, de 49 años, quien renunció de forma explícita a su derecho al anonimato, declaró que mantenía una visión tradicional del matrimonio y desconocía por completo los ataques, aunque despertaba en ocasiones maniatada o vendada sin comprender lo sucedido.
Cuatro hombres enfrentan ahora cargos por violación y agresión sexual cometidos entre 2016 y 2023, tras responder a los anuncios publicados por el exfuncionario en plataformas de Internet. Mientras Young se declaró culpable de 56 delitos sexuales —además de posesión de pornografía extrema e imágenes infantiles—, la Fiscalía instó a los jurados a evaluar si los demás acusados actuaron a sabiendas de la falta de consentimiento de la víctima, quien figuraba inanimada y atada en las imágenes promocionales utilizadas por su agresor.