Lo que significaría la victoria de Lula para China y el mercado de las tierras raras

El recién reelecto mandatario advirtió que "Brasil no es el patio trasero de nadie".

La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva para un cuarto mandato no consecutivo en Brasil, consolida y refuerza la posición de China con su aliado más importante en América Latina, al tiempo que apuntala a Brasilia como un actor clave en la disputa entre Washington y Pekín, en especial por sus vastas reservas de tierras raras, las segundas más importantes del mundo, reporta South China Morning Post.

El triunfo de Lula, de 80 años, fue acogido con beneplácito por las autoridades chinas. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Gou Jiakun, aseguró que su país se mantiene dispuesto a trabajar con el gigante suramericano para "seguir impulsando la construcción de una comunidad China-Brasil con un futuro compartido", mientras que expertos consideran que el hecho de que el mayor socio comercial de China en la región latinoamericana y caribeña continúe en manos de un líder experimentado y comprometido con el no alineamiento, es positivo para los intereses chinos.

"Asegurar las mejores condiciones posibles para Brasil"

Así, en opinión de Andre Pagliarini, profesor adjunto de historia y estudios internacionales en la Universidad Estatal de Luisiana (EE.UU.), no es esperable que se produzcan giros drásticos en la relación sino-brasileña y, en función de ello, Lula impulsará el posicionamiento brasileño en el mercado de las tierras raras en cooperación con Pekín, sin que eso signifique la imposibilidad de alcanzar acuerdos con EE.UU. en un sector tan estratégico.

Para Pagliarini, lo consistente sería que Da Silva "aprovechara los intereses chinos y estadounidenses para asegurar las mejores condiciones posibles para Brasil", una posición que contrasta abiertamente con la de su derrotado rival, Flávio Bolsonaro.

Sobre ese asunto, puntualizó que Bolsonaro tendía a ver a China como un "enemigo ideológico" y a exhibir un alineamiento explícito con la Casa Blanca, que se tradujo en el respaldo abierto del presidente Donald Trump a su candidatura tras hacerse con la victoria en la primera vuelta. A contrapelo de eso, apuntó, Lula recalcó en el discurso que siguió a su victoria que "Brasil no será el patio trasero de nadie".

Por su lado, Jiang Shixue, profesor de la Universidad Normal de Hangzhou (China) y experto en América Latina, es de la opinión de que la cooperación entre China y Brasil se estrechará, particularmente en lo relativo a los proyectos de alta tecnología. Consideró asimismo que las permanentes afrentas de altos personeros estadounidenses han "herido los sentimientos de Lula" y, "en cierta medida, esto impulsa a Brasil a desarrollar sus relaciones con China".