El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, señaló este 22 de octubre que es un gravísimo error que la comunidad internacional, los gobiernos y los medios de comunicación denominen "la agresión militar de EE.UU. e Israel contra Irán" como "conflicto de Irán", porque al utilizar esa narrativa se oculta a los agresores y se traslada la responsabilidad a la víctima: el país atacado.
"No oscurezcamos la verdad con eufemismos engañosos y equívocos. No existe tal cosa como el 'conflicto de Irán'. Esto es una guerra de agresión ilegal llevada a cabo por EE.UU. e Israel contra Irán. La negativa a llamar a la agresión por su nombre no es neutralidad; es evasión moral", expresó el diplomático iraní en la red social X.
Baghaei señaló que si no se tiene siquiera "el coraje de identificar al agresor y nombrar la agresión, ¿cómo se puede pretender tener el coraje moral para enfrentar la injusticia, proponer soluciones viables o contribuir de manera significativa a la paz?". Ante ese cuestionamiento, el funcionario añadió: "La paz no se puede construir apaciguando a los agresores, legitimando la agresión, condenando a la víctima o sacrificando principios fundamentales".
"La denominación de las guerras puede oscurecer la responsabilidad por iniciarlas y moldear narrativas que sirven a los agresores. Llamar a la agresión de EE.UU. e Israel contra Irán el 'conflicto iraní' hace exactamente eso: borra a los agresores del encuadre y coloca al país objetivo en el título, desplazando sutilmente la carga de la responsabilidad. Esto no es neutralidad; es una distorsión disfrazada de imparcialidad. Llame a la agresión por lo que es, nombre a los responsables y rechace dejar que el lenguaje diplomático oculte la verdad", agregó Baghaei en X.
En su publicación el alto funcionario compartió el enlace a un artículo de investigación de la Universidad Americana de Washington D.C. titulado: 'Cuando de guerra se trata, el nombre que le damos importa', y en el que se expone cómo históricamente EE.UU. y sus aliados han puesto el nombre de sus guerras en sus víctimas, por ejemplo: la guerra de Vietnam, la guerra de las Malvinas y el caso de la agresión a Palestina, donde se emplean palabras como Hamás en lugar de Gaza, y evitan mencionar Palestina, a los palestinos y a los gazatíes.