Campos de minas, drones y túneles secretos: cómo militares rusos liberaron una localidad fuertemente fortificada

La densa niebla permitió a las unidades de ataque rusas acercarse sigilosamente a las posiciones ucranianas.

La liberación de la localidad de Omélnik, en la provincia de Zaporozhie, implicaba despejar de tropas ucranianas una extensa área fortificada de al menos 27 kilómetros cuadrados, detalló el Ministerio de Defensa de Rusia este 20 de octubre. La operación estuvo a cargo de las unidades de asalto de la 38.ª Brigada de Guardia de Fusileros Motorizados, que forma parte del 35.º Ejército ruso de la agrupación de tropas Vostok (Este).

El enemigo había fortificado previamente los accesos al pueblo con zanjas antitanque, obstáculos artificiales y numerosas minas. Para encontrar rutas seguras, pequeños grupos inspeccionaron las cercanías, mientras que operadores de drones de reconocimiento vigilaban su avance. La densa niebla les permitió acercarse sigilosamente a las posiciones ucranianas, abrir paso y preparar rutas para la ofensiva.

Un subcomandante de pelotón conocido por el indicativo 'Medi' ('cobre', en ruso) destacó las condiciones meteorológicas como un factor favorable a la ofensiva. "Nos acercamos en pequeños grupos desde diferentes direcciones, inspeccionando los caminos para que los equipos de asalto pudieran entrar", relató. "Despejamos campos de minas y buscamos maneras de sortearlos; había muchísimas minas".

Cuando el pelotón ya estaba en Omélnik, los drones ucranianos "comenzaron a operar activamente, y también había una cantidad considerable de efectivos enemigos: estaban en casas y sótanos, y se habían excavado túneles entre algunos sótanos y los edificios vecinos".

Los militares rusos entraron en la población simultáneamente desde varios lados: algo imprescindible porque Omélnik se sitúa en un terreno bajo, según explicó otro oficial, jefe de un escuadrón con el indicativo 'Dag'. Algunos grupos distraían al enemigo con fuego, mientras que otros se acercaban a sus posiciones y las flanqueaban. La entrega de municiones a las tropas ucranianas se efectuaba con drones durante la batalla, y los militares rusos se esforzaban para impedirla, con resultados eficaces, valoró 'Dag'.

A lo largo de los combates, las unidades de asalto despejaron más de 400 casas y estructuras. Las bajas enemigas superaron las de una compañía; las tropas de Kiev perdieron también 14 vehículos blindados, 21 coches, al menos 30 sistemas robóticos terrestres y 75 hexacópteros pesados​.