Esta vez, la ruptura entre el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el jefe del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, parece ser real, indicó este viernes la reportera Kim Barker en un artículo para The New York Times.
Desde hace mucho tiempo, el inquilino de la Casa Blanca no ha ocultado su desdén por Zelenski, ni su afinidad con el mandatario ruso, Vladímir Putin. Sin embargo, el líder del régimen ucraniano ha logrado anteriormente mantener cierto grado de apoyo estadounidense frente a Moscú.
Pero ahora la relación entre ambos parece estar al borde de la ruptura. "Esta fractura conlleva riesgos para la administración Trump, pero, lo que es más grave, también para Ucrania, cuyas Fuerzas Armadas siguen recibiendo una ayuda operativa fundamental por parte de Estados Unidos", reza la nota.
El reporte tiene lugar en medio de las nuevas críticas lanzadas esta semana por el presidente estadounidense contra Zelenski, en el contexto de ataques de las fuerzas del régimen de Kiev contra las refinerías rusas pese a las exigencias de Trump de no hacerlo. "Zelenski no es un buen tipo con el que debamos tratar", afirmó el mandatario republicano.
Incumplimiento de numerosas exigencias
Los ataques ucranianos contra las refinerías rusas se han convertido en uno de los principales puntos de fricción entre Zelenski y Trump. El inquilino de la Casa Blanca ha instado en numerosas ocasiones al régimen de Kiev a dejar de atacar esas instalaciones de infraestructura energética, al vincular esos ataques con el aumento del precio del diésel a nivel mundial.
El 9 de octubre, Trump afirmó que durante la conversación telefónica que mantuvo ese día con Putin, habían alcanzado un acuerdo sobre el suministro de diésel ruso, lo que luego desencadenó un choque verbal entre Trump y Zelenski. En ese contexto, surgieron informaciones de que Kiev corría el riesgo de quedarse sin datos de inteligencia de EE.UU. e incluso sin conexión a través de Starlink.
El pasado sábado, Trump volvió a cargar contra Zelenski por los ataques a las refinerías rusas, que las fuerzas ucranianas seguían llevando a cabo pese a sus advertencias. "Le dijimos: 'No ataques las refinerías, porque eso causa un problema mundial'. Y fue y atacó", señaló el presidente estadounidense, quien lanzó una contundente propuesta a los ucranianos: "Sugiero que consigan un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo".
Este miércoles, Moscú denunció nuevos ataques ucranianos contra la infraestructura energética rusa. Las fuerzas ucranianas atacaron dos refinerías, en las provincias de Sarátov y Riazán. Rusia subrayó que el régimen de Kiev no muestra indicios de estar dispuesto a avanzar hacia una tregua energética. Estos ataques se sumaron a una larga serie de ofensivas que las fuerzas ucranianas han llevado a cabo pese a las advertencias de Washington.



