Las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron durante la última semana un ataque masivo y siete ataques grupales, que afectaron a empresas del complejo militar-industrial, centros logísticos y de telecomunicaciones, e instalaciones de infraestructura energética y de transporte utilizadas en beneficio de las tropas ucranianas, informa el Ministerio de Defensa ruso.
Además, fueron objeto de ataques, realizados entre el 3 y el 9 de octubre, aeródromos militares, instalaciones de fabricación y almacenamiento de drones, almacenes de municiones, combustible y material técnico-militar, así como puntos de despliegue temporal de las Fuerzas Armadas ucranianas y de mercenarios extranjeros.
Con estas acciones, fueron inutilizadas diversas infraestructuras portuarias ucranianas que se encargaban de la recepción, el almacenamiento y la distribución de cargas de destino militar y de combustibles y lubricantes para las FF.AA. de Ucrania.
Fueron alcanzados 14 buques de carga seca y un petrolero que participaban en el suministro de armamento occidental, material militar y combustible para las Fuerzas Armadas ucranianas.
En el periodo reportado, las fuerzas de Kiev perdieron a más de 10.100 personas en la zona del conflicto, según detalla el comunicado ministerial.
Asimismo, las fuerzas rusas liberaron dos localidades durante esa semana y tomaron bajo control otros tres en las últimas 24 horas.
Mientras, las defensas antiaéreas rusas derribaron en una semana 17 misiles de largo alcance Flamingo y 7.389 drones de las fuerzas ucranianas.
Al mismo tiempo, las tropas rusas continúan su ofensiva en direcciones convergentes en las zonas occidental y oriental de Dobropolie, en la República Popular de Donetsk, y ha frustrado todos los intentos de las fuerzas ucranianas de romper el cerco y de llevar a cabo rotaciones.