Un policía de las afueras de París ha sido imputado este martes por disparar la semana pasada una granada lacrimógena contra un estudiante de 14 años, durante las manifestaciones estudiantiles en Saint-Ouen-l’Aumône, recogen medios locales.
El agente, que afronta cargos por "violencias por parte de la autoridad pública seguidas de mutilación o incapacidad permanente", se encuentra bajo control judicial y no podrá ejercer sus funciones hasta nueva orden.
El fiscal de Pontoise señaló que las condiciones de legítima defensa "no se cumplen" en este caso, debido a la ausencia de proporcionalidad en el uso del arma. Por su parte, Elsa Marcel, abogada de Eden —el adolescente afectado—, busca que se cambien los cargos a tentativa de homicidio voluntario: "No se puede descartar una intención de matar cuando se dispara a 1,50 metros de un niño", afirmó.
Los hechos ocurrieron el lunes 28 de septiembre, cuando el adolescente hacía frente a tres policías durante los bloqueos de un instituto. Videos difundidos en redes sociales muestran cómo uno de los agentes golpea con una porra al joven, que responde con una patada, momento en que otro policía dispara su lanzagranadas a corta distancia.
Eden cayó al suelo, perdió varios dientes y sufrió una fractura de mandíbula, por lo que tuvo que ser operado de urgencia durante dos horas. Ahora tiene la mandíbula inmovilizada, se alimenta con pajilla y sufre crisis de angustia.
- Estudiantes de secundaria protestan en Francia desde finales de septiembre exigiendo mejores condiciones en las escuelas. El lunes, la Policía detuvo a cerca de mil personas en una jornada de bloqueos y choques. Este martes, entre 150.000 y 200.000 personas marcharon en más de 30 ciudades del país.

