Estados Unidos registra su peor año de sarampión desde 1991, con 3.887 casos hasta el 2 de octubre, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).
Pensilvania alcanzó este lunes los 1.004 contagios, incluidos cinco fallecimientos.
Por su parte, la gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, declaró esta jornada una emergencia estatal para agilizar las pruebas y la vacunación. El estado contabilizó 108 casos hasta el 3 de octubre.
La orden amplía el número de profesionales autorizados para vacunar y permite a los enfermeros solicitar pruebas ante casos sospechosos.