Agentes de la Agencia Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) rastrearon los viajes de la actual primera dama, Melania Trump, y de su hijo Barron, durante el Gobierno de Joe Biden (2021-2025), reporta Fox News, que cita documentos desclasificados recientemente. De acuerdo con la documentación, el FBI también sometió a vigilancia el teléfono de quien sería la futura jefa de gabinete de Trump, Susie Wiles.
La revelación se inscribe dentro de la investigación 'Plasmic Echo' –Eco plasmático–, con la que el ahora exfiscal especial Jack Smith quiso determinar si el exmandatario retuvo ilegalmente documentación clasificada tras concluir su primer mandato.
Según la documentación, los movimientos de Barron y Melania fueron rastreados cuando se planificaba el allanamiento de Mar-a-Lago, la residencia privada del dignatario en el estado de Florida, mientras que la vigilancia sobre el teléfono de Wiles daba cuenta de detalles sobre las llamadas, aunque no incluían su contenido.
"La operación de vigilancia de Jack Smith fue un abuso vergonzoso del poder gubernamental. Espiar a opositores políticos es, simple y llanamente, instrumentalizar las fuerzas del orden. Los responsables deben rendir cuentas", declaró a la cadena la portavoz de la Casa Blanca, Lauren Bis.
La semana previa,Smith compareció ante el Comité de Asuntos Judiciales del Senado de EE.UU., donde se le preguntó por los métodos que empleó para investigar a Trump en razón de sus intentos de impugnar el resultado electoral de 2020, en el que resultó ganador Biden. En esa oportunidad, el exfiscal especial apeló a una recopilación de registros telefónicos de congresistas del Partido Republicano.