¿Qué explica la victoria de Flávio Bolsonaro, pese a las encuestas?

Los principales sondeos pronosticaban una victoria de Lula.

A pesar de la mayoría de los sondeos, Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), logró imponerse a Lula, líder del Partido de los Trabajadores (PT), en la primera vuelta de las elecciones brasileñas, con una ventaja de casi dos puntos porcentuales.

El resultado sorprendió no tanto por lo ajustado de la carrera como por el hecho de que, durante las últimas semanas, las encuestas habían pronosticado una victoria de Lula.

Las encuestas fallaron

Hasta la víspera de la votación, Datafolha, Quaest y AtlasIntel daban una ligera ventaja a Lula. El propio presidente reconoció que esperaba ganar en la primera vuelta y calificó el resultado de "inesperado".

El director de Quaest y profesor de la Fundación Getulio Vargas (FGV), Felipe Nunes, considera que se produjo un movimiento de voto útil entre los electores de derecha. "Es verdad que Lula oscila en un punto, pero el movimiento que captamos es un movimiento de voto útil de la derecha", afirmó Nunes.

En conversación con RT, Marco Fernandes, miembro del Consejo Civil de los BRICS y analista geopolítico del medio Brasil de Fato, señaló que existe un problema más amplio con la precisión de las encuestas de opinión.

"Me parece que tenemos que empezar a replantearnos el papel de las encuestas electorales, porque lo que estamos viendo es que mucha gente decide su voto la misma mañana del día de las elecciones", señaló el experto.

Según Felipe Nunes, las candidaturas menores situadas a la derecha funcionaron durante la campaña como una especie de reserva de votos para Flávio Bolsonaro, que podían migrar hacia el candidato del Partido Liberal a medida que demostrara tener posibilidades de competir con Lula.

"Es como si durante esta primera vuelta hubieran funcionado como una caja de agua, como un reservorio de votos a la espera de estos movimientos", explicó.

El avance de Flávio en las regiones clave

Además, Flávio reforzó considerablemente sus posiciones en el sur y el sureste del país: su ventaja sobre Lula en estas regiones alcanzó en conjunto los 10,7 millones de votos, casi el doble de la diferencia que Jair Bolsonaro obtuvo frente a Lula en esas mismas regiones en 2022.

Al mismo tiempo, Flávio sumó 1,6 millones de votos en el noreste, una región tradicionalmente favorable a Lula. 

El fortalecimiento del Partido Liberal

Marco Fernandes también destacó en declaraciones a RT el papel desempeñado por el fortalecimiento del Partido Liberal (PL), al que pertenece Flávio Bolsonaro.

"Lo que me parece muy importante resaltar es que, por otro lado, se consolida el poder del Partido Liberal, el partido de Bolsonaro, como el partido hegemónico de la política brasileña. Y es la primera vez que pasa", señaló el experto.

"El PL alcanzó resultados que no se veían desde los años 80 con el PMDB, que era el partido de oposición a la dictadura. Con el fin de la dictadura en Brasil, en 1984, fue el partido que canalizó toda la insatisfacción social y política contra el régimen militar. Desde los años 80, ningún partido había obtenido tantos escaños en el Senado y en la Cámara. Ahora el PL tiene 28 en el Senado y alrededor de 121 en la Cámara de Diputados", añadió.

El experto señaló que, incluso en caso de una victoria de Lula en la segunda vuelta, esta nueva configuración del Congreso complicaría considerablemente la labor del presidente.

"La relación con el Congreso va a ser más complicada en un eventual Lula 4.0 que en Lula 3.0. Y, claro, eso le da mucho poder a la extrema derecha. Creo que es importante resaltarlo. Además, ganaron en primera vuelta en seis estados, lo que también es una victoria muy importante", afirmó.

La batalla por los votos indecisos

Lula inició la campaña electoral tratando de convertir las medidas adoptadas por su Gobierno y los indicadores económicos en argumentos a favor de su continuidad en el poder. La estrategia también buscaba reforzar los programas y las medidas destinadas a aumentar los ingresos de los ciudadanos y los que tienen un impacto directo en los presupuestos familiares.

Sin embargo, los resultados muestran que esta estrategia no fue suficiente para atraer a una parte de los electores que todavía no habían decidido su voto o que contemplaban apoyar a otros candidatos.

Marco Fernandes ofreció a RT una valoración similar y señaló que, pese a los buenos indicadores macroeconómicos, "al mismo tiempo mucha gente sigue teniendo la sensación de que la vida no está bien".

Como ejemplo, el experto citó el decreto contra las apuestas en línea, aprobado la semana pasada, y señaló que el endeudamiento de la población asociado a las apuestas es enorme, al igual que las cantidades de dinero que dejan de ingresar en las arcas públicas. 

"Es muy bueno que el presidente Lula haya firmado la semana pasada un decreto que prohíbe las apuestas en línea, que ahora están recurriendo ante el Supremo Tribunal Federal. Pero me parece que Lula debería haberlo hecho meses antes, porque no creo que haya habido tiempo suficiente para que la mayoría de la población lo procesara como una medida positiva del Gobierno", afirmó.

Algo similar ocurre con el proyecto para reducir la semana laboral de seis a cinco días, una iniciativa que el Gobierno lleva más de un año tratando de sacar adelante. Según el experto, si se aprueba a tan pocas semanas de las elecciones, queda la duda de si sus efectos alcanzarán a reflejarse en la segunda vuelta.

"En general, y eso se habla mucho en Brasil, mucha gente percibe que, aunque los datos de la economía sean buenos, la vida cotidiana no lo es, por diversos motivos: empleos muy desgastantes, el caos urbano que se vive en Brasil, el transporte, la criminalidad, la falta de seguridad. Hay una frustración muy grande de la población", concluyó.