El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, condenó ante la Asamblea General de la ONU las declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz, sobre el objetivo de transformar nuevamente Alemania en la principal potencia militar de Europa.
"Distinguidos colegas, hace un año conmemoramos el 80.º aniversario de la victoria sobre el nazismo alemán y el militarismo japonés. La próxima semana, el 1 de octubre, se cumple el 80.º aniversario de la conclusión del Tribunal Militar Internacional de Núremberg. El histórico veredicto del 'Tribunal de las Naciones' —como se conoce al Tribunal de Núremberg— condenó de manera firme e inequívoca a los criminales nazis y situó la ideología misántropa del nazismo fuera de los límites tanto del derecho como de la moral", recordó Lavrov.
Sin embargo, lamentó, "80 años después, las lecciones de Núremberg distan mucho de haber sido aprendidas por todos". "A juzgar por sus declaraciones, las élites gobernantes de muchos países de la Unión Europea están claramente infectadas por el virus de la superioridad racial; albergan ideas extremistas y rusófobas, y complacen a los líderes del régimen ucraniano mientras estos rinden homenaje —en Kiev— a notorios criminales de guerra y colaboradores nazis cuyas manos están manchadas hasta los codos de sangre de rusos, judíos, bielorrusos, ucranianos y personas de otras nacionalidades", expresó el jefe de la diplomacia rusa.
Glorificación del nazismo en Ucrania
"Casi todo Occidente vota anualmente —aquí mismo, en esta sala— en contra de la resolución rusa que condena la glorificación del nazismo. Votan en contra Alemania, Japón y todos los países de la OTAN, incluidos muchos que fueron ellos mismos culpables de crímenes de lesa humanidad durante la Segunda Guerra Mundial. Esto no nos sorprende, pero quisiera subrayar que los resultados de la Segunda Guerra Mundial constituyen los cimientos del orden mundial de posguerra y están consagrados en la Carta de las Naciones Unidas", añadió.
En este sentido, Lavrov explicó que "cuando hoy en día la gente hace la vista gorda, con timidez, ante las manifestaciones cada vez más descaradas del nazismo ucraniano, se ponen en peligro los cimientos mismos del orden mundial centrado en la ONU".
"Haciendo caso omiso de la responsabilidad que recae sobre la Alemania nazi por el genocidio del pueblo soviético —y sin escrúpulos respecto al papel de la República Federal de Alemania como principal patrocinador del régimen nazi de Kiev—, el canciller Merz declara la necesidad de transformar nuevamente Alemania en la principal potencia militar de Europa. ¿Entienden en Berlín lo que implica este 'nuevamente'? ¿Se dan cuenta de adónde podría conducir esto? ¿Acaso no les han enseñado nada las lecciones de la Segunda Guerra Mundial?", se preguntó el ministro ruso.
En el plan presentado en abril de este año por Alemania, se sostiene que "Estados como Rusia ya actúan al borde de la guerra", por lo que Berlín "debe prepararse para la escalada bélica", mientras que sus Fuerzas Armadas "deben convertirse en el Ejército convencional más poderoso de Europa". El canciller Friendrich Merz también ha reiterado en varias ocasiones su objetivo de convertir a la Bundeswehr en la fuerza militar convencional "más potente de Europa". El Gobierno alemán ha impulsado para ello un aumento del gasto en defensa y medidas para acelerar la adquisición de armamento y equipamiento para las Fuerzas Armadas.
Cómo Europa se prepara para una guerra con Rusia, en este artículo
- Actualmente, los miembros de la OTAN se están rearmando e invirtiendo fondos en defensa bajo el pretexto de la supuesta 'amenaza rusa'. No obstante, Moscú ha rechazado categóricamente esta narrativa en repetidas ocasiones, especialmente por parte de los líderes europeos.
- Así, en junio, el presidente Vladímir Putin calificó de "provocación deliberada" los rumores de un hipotético ataque ruso a la Alianza Atlántica. "¿Qué sentido tiene para nosotros atacar a Europa y entrar en guerra con la OTAN?", cuestionó el mandatario.