El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha responsabilizado públicamente al conflicto entre Rusia y Ucrania del aumento histórico en los precios del diésel a nivel mundial, atribuyendo la crisis a los ataques ucranianos contra refinerías rusas.
Sin embargo, expertos del sector energético señalan otra causa principal: el conflicto en Irán, iniciado por la propia Administración Trump. Los datos revelan que la guerra en Medio Oriente ha retirado del mercado más del doble de suministro que el conflicto ruso-ucraniano.
Trump señala a Moscú y Kiev
En una publicación en Truth Social este lunes, Trump afirmó que Rusia "ha perdido desafortunadamente el control de su industria de gasóleo diésel" debido al conflicto ruso-ucraniano.
"Un gran número de sus refinerías de diésel han sido destruidas y están, al menos temporalmente, fuera de servicio. Esta ridícula e interminable guerra con Ucrania debe terminar", escribió el mandatario estadounidense.
Previamente, el 13 de septiembre, Trump confirmó que pidió al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, que "no atacara las plantas de diésel ni las refinerías" rusas.
"El problema que tengo con Ucrania y Rusia es que, ya saben, gran parte del diésel —y ahí es donde se produce un fuerte aumento de los precios— proviene de Rusia. Y las instalaciones rusas están siendo atacadas por Ucrania. Le he pedido al presidente Zelenski que no atacara las plantas de diésel ni las refinerías", manifestó Trump. En este contexto, agregó que el precio del diésel está subiendo "debido a las dificultades para sacarlo de Rusia".
A su vez, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, comentó el llamamiento de Trump. "Sin duda, no se puede sino acoger con satisfacción cualquier llamamiento al régimen de Kiev de poner fin a los ataques contra la infraestructura económica civil", declaró ante la prensa.
La versión alternativa
Sin embargo, un análisis de Bloomberg cuestiona la narrativa del presidente estadounidense. Según estimaciones compiladas por el medio y verificadas con operadores de diésel, la guerra de Irán iniciada por Trump hace casi siete meses, ha retirado más suministro de diésel del mercado que el conflicto entre Rusia y Ucrania.
De marzo a agosto, estimaciones de empresas de análisis energético como Energy Aspects, Kpler y Vortexa indican una pérdida promedio de aproximadamente 770.000 barriles diarios procedentes de Oriente Medio, en comparación con el mismo período de 2025. Esto representa más del doble de la pérdida de suministros rusos, estimada en unos 350.000 barriles diarios durante el mismo marco temporal.
Mientras, en Rusia, no se registra escasez de diésel, pero Moscú ha prohibido temporalmente sus exportaciones al mercado internacional. En julio, Rusia impuso una prohibición temporal a la exportación de diésel para garantizar el abastecimiento interno, después de que sus refinerías sufrieran ataques con drones ucranianos. La prohibición estuvo vigente hasta el 30 de septiembre.
El factor iraní
El mercado energético mundial fue sumido en el desorden este año, con un excedente de petróleo ampliamente esperado que se esfumó debido al conflicto iraní. Los precios del crudo se dispararon después de que Estados Unidos e Israel atacaran Teherán a finales de febrero, con el suministro estrangulado a través del estrecho de Ormuz. Aunque los barriles de crudo vuelven a circular por la vía marítima, los envíos de productos petroleros, incluido el diésel, están mucho más restringidos.
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Según Bloomberg, el impacto en el suministro de diésel por el conflicto ucraniano ha crecido en meses recientes tras una oleada de ataques a refinerías petroleras rusas. En julio y agosto, cuando Moscú impuso la prohibición de exportaciones de diésel, los envíos cayeron 615.000 barriles diarios en comparación con los mismos meses de 2025, casi tantos barriles como los perdidos desde Medio Oriente.
Un mercado sin colchón
"En términos puramente volumétricos, Irán es mayor", señaló Eugene Lindell, jefe de productos refinados en la consultora FGE NexantECA, al referirse a la pérdida impulsada por la guerra. "Pero, por supuesto, los precios se fijan en el margen", añadió. Según el analista, quitar cientos de miles de barriles adicionales del mercado "convirtió un mercado súper ajustado en uno históricamente ajustado".
"Las carencias relacionadas con el conflicto iraní son el mayor impulsor de la escasez de diésel y productos, y del aumento de precios, aunque el daño a las refinerías rusas está exacerbando estas tendencias", afirmó Rachel Ziemba, investigadora senior adjunta del Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense, un 'think tank' con sede en Washington. "Un alto el fuego que lleve a la reparación de refinerías y al retorno de productos rusos aliviaría algo de presión".