A medida que Kiev cede posiciones en el frente, intensifica sus ataques contra la población civil en territorio ruso. Las regiones fronterizas suelen llevarse la peor parte de esos ataques. Situada en la frontera con Ucrania, la provincia de Bélgorod sufre de forma constante los ataques de drones ucranianos, que no distinguen entre objetivos civiles y militares.
El equipo de RT habló con Miroslava, una niña de 2 años, y su madre, Marina, quienes fueron atacadas por un dron ucraniano en su casa. "Voló directamente a nuestra ventana", relató la mujer. Detalló que era un dron de fibra óptica y que resultó dañado, ya que estaba humeando. "Necesitaba golpear algo", supuso. Cuando los operadores de drones de Ucrania se quedan sin batería, golpean lo que pueden: una casa, un coche, una parada de autobús, peatones. Su objetivo es no desperdiciar la carga útil.
Médicos en el punto de mira
Mientras tanto, los servicios de emergencia —ambulancias y bomberos— son los objetivos principales de las fuerzas ucranianas. Los médicos, arriesgando la vida y la integridad física, responden llamadas día y noche en algunas de las zonas más peligrosas de Bélgorod.
"Trataremos a cualquiera. No nos importa si son rusos, ucranianos o estadounidenses. Ayudaremos a todos. Pero si creen que deberían aniquilar a quienes los ayudarían, ese es su problema. Por supuesto que tenemos miedo. Solo somos humanos. Pero elegimos este camino. Y lo caminamos", manifestó un médico.
Un militar ruso con el indicativo Skatmi, que escolta las ambulancias, contó que las acciones de las tropas de Kiev son inhumanas. "A menudo, los equipos de ambulancias mueren, recientemente hubo un funeral. Se dirigen específicamente a las ambulancias", denunció.
Civiles bajo ataque
La tendencia es preocupante: en la provincia de Bélgorod hay más niños atacados y heridos que nunca. Andréi Tulínov, subdirector de seguridad del Hospital Infantil de Bélgorod, destacó que el término "traumatismo por onda expansiva" es "absurdo", pero es precisamente la lesión que actualmente sufren muchos niños.
El gobernador interino de la provincia de Bélgorod, el exmilitar Alexánder Shuvaev, sabe qué busca Ucrania con sus agresiones constantes: caos y pánico entre la población civil. "Estos ataques significan lesiones y muerte de civiles. Es duro, y es constante. Es como las líneas del frente. Su objetivo es desestabilizar la situación y agitar a la gente. Es importante entender esto, y no permitirlo", sostuvo.
Como consecuencia, muchas personas se han inscrito para ayudar en este tiempo difícil: se han unido al Ejército o se han ofrecido como voluntarios para la milicia local BARS-Bélgorod. "A veces da miedo, pero el miedo pasa. Vas, conduces y ayudas; no hay forma de evitarlo", señaló una miembro de la milicia con el indicativo Ratón, que escolta ambulancias. "Cuando vamos a una misión, trato de no pensar en ello. Se interpone en el camino, te vuelves emocionalmente inestable", declaró su compañero con el indicativo Colmilleja.
Actos terroristas de Kiev
- Las fuerzas del régimen de Kiev perpetran de manera sistemática ataques selectivos contra la población civil de varias provincias rusas y lanzan oleadas de drones hacia la provincia de Moscú, atacando viviendas e infraestructura civil.
- Del mismo modo, Kiev lleva a cabo ataques sistemáticos contra la infraestructura logística y los buques civiles en aguas del mar de Azov y del mar Negro, lo que agrava la escasez mundial de cereales y fertilizantes. También ataca centros logísticos civiles e instalaciones gasísticas y petroleras internacionales en territorio ruso, entre otros blancos de uso civil.
- En respuesta al terrorismo de Kiev, las FF.AA. de Rusia llevan a cabo ataques sistemáticos contra objetivos militares e instalaciones energéticas, de transporte, logísticas o de otro tipo vinculadas al complejo militar-industrial de Ucrania.