Reino Unido ha gastado casi 40 millones de dólares en servicios satelitales de SpaceX, profundizando su dependencia de la empresa de Elon Musk para comunicaciones militares. El gasto incluye unos 1.000 terminales Starshield y 500 Starlink, según informó el Ministerio de Defensa británico a Reuters.
El Reino Unido ha destinado unos 13 millones de libras (17,5 millones de dólares) a Starshield, incluidos terminales y tiempo de conexión, y 16,5 millones de libras (22,2 millones de dólares) a Starlink. El país comenzó a utilizar Starlink a mediados de 2022 y empezó a emplear Starshield con terminales existentes en 2024.
El Ministerio de Defensa señaló que adoptó Starshield después de que SpaceX estableciera que Starlink solo podía utilizarse con fines de "moral, bienestar, recreación y entrenamiento". Según la cartera, Starshield ofrece un "cifrado mejorado", condiciones militares específicas, máxima prioridad de red, licencias flexibles y mayor cobertura.
