Irán ha reanudado la fabricación de misiles balísticos con piezas que tenía almacenadas en instalaciones subterráneas, informa The Wall Street Journal este jueves, citando a funcionarios de Estados Unidos y Oriente Medio familiarizados con el asunto.
Pese a los ataques contra fábricas y bases al inicio del conflicto, Teherán ensambla tanto misiles de combustible líquido —que se cargan justo antes del disparo— como de combustible sólido, listos para ser lanzados, detallaron varios informantes.
El avance socavaría de lleno las afirmaciones de Washington y Tel Aviv, que se jactaban de haber destruido casi por completo los arsenales iraníes y presentaban ese resultado como un gran logro en su guerra contra la nación persa.
Por ahora, las fuentes indican que la producción se apoya sobre todo en componentes ya almacenados. Aun así, el trabajo iraní continúa bajo tierra y en la búsqueda constante de nuevos puntos de producción.
"Podríamos estar hablando de cientos de misiles o posiblemente miles", afirmó Jim Lamson, exanalista de la CIA especializado en las fuerzas armadas iraníes.
Funcionarios de la región advierten que volver a fabricar a gran escala sigue siendo difícil para Teherán por los daños en sus plantas químicas y mezcladoras. No obstante, Irán continúa disparando misiles contra bases estadounidenses en Oriente Medio.
"Hay que ser extremadamente ingenuo para pensar que Irán no está reconstruyendo su capacidad de fabricar misiles", indicó Tal Inbar, analista sénior de Missile Defense Advocacy Alliance, con sede en Estados Unidos.


