'Pelicot 2.0': Hombre bajo sospecha de drogar a su esposa y permitir que otro abuse de ella antes de su muerte

La autopsia determinó que la víctima murió desangrada, mientras la Fiscalía mantiene bajo investigación a dos hombres por abuso sexual con resultado de muerte.

Las autoridades austriacas investigan la muerte de una mujer de 39 años en la localidad de Marchtrenk, en un caso que algunos investigadores ya denominan 'Pelicot 2.0'. Según la versión difundida por medios locales, la víctima habría sido drogada por su marido y entregada a otros hombres para que abusaran de ella.

Daniela Aichinger fue hallada el 26 de junio con heridas graves en la vivienda familiar, después de que su esposo, Robert Aichinger, de 51 años, llamara a los servicios de emergencia y afirmara que todo había sido un "accidente" durante actos sexuales. De acuerdo con Der Standard, la autopsia determinó que la víctima murió desangrada a causa de serias lesiones en la zona abdominal y pélvica.

A comienzos de julio, la Fiscalía abrió una investigación contra el esposo de la mujer por abuso sexual de una persona indefensa con resultado de muerte.

Con el avance del caso, se empezó a investigar a otro hombre, también de 51 años, tras confirmar que ambos realizaron actos sexuales con Daniela cuando esta se encontraba completamente alcoholizada y, por tanto, indefensa. 

Al mismo tiempo, un diario local aclaró que las autoridades "no han confirmado en absoluto" las informaciones sobre una supuesta red de violaciones o sobre la posibilidad de que el marido la hubiera ofrecido a otros hombres a cambio de dinero. No obstante, algunos medios reportan que el sospechoso habría cobrado hasta 500 euros (unos 583 dólares) por facilitar tales encuentros. Según el estado actual de la investigación, no habría existido intercambio de dinero entre el esposo y el segundo sospechoso, aunque se sigue indagando si participaron más personas y si hubo otros hechos delictivos.

"Carne muerta"

Entre los elementos que ahora examinan los investigadores figuran mensajes encontrados en el celular del esposo de la víctima. De acuerdo con datos difundidos por Daily Mail, el hombre se refería a su pareja como "carne muerta" y, la noche en que murió, le habría enviado a un vecino una foto de ella inconsciente.

"La emborracharé bien. Luego podrás tener sexo con ella otra vez. La forma en que se quejaba el otro día fue increíble", escribió Robert Aichinger, mientras el otro hombre respondió: "Casi gritó. Tápale la boca para otra vez", y además le agradeció por "permitirle usarla". En los mismos intercambios, el esposo reconocía que no existía consentimiento por parte de la víctima, comentando que "ella no participa voluntariamente". "Si funcionara, si tuviera drogas para violar, la pondría regularmente a tu disposición para que la violaras", continuó. 

Actualmente, ambos permanecen en prisión preventiva y son investigados por abuso sexual de una persona indefensa o psíquicamente deteriorada con resultado de muerte. Los actos que causaron el fallecimiento se atribuyen al esposo de la víctima, que guarda silencio. El segundo sospechoso, por su parte, confesó de forma amplia y arrepentida, donde admitió haber estado presente la noche de los hechos, aunque no en el momento exacto en que se habrían producido los actos mortales. Además, se le imputa una humillación especial de la víctima, un delito que contempla una pena de entre cinco y quince años de prisión.

Antecedentes violentos

Después de que el caso saliera a la luz, también habló la exesposa de Robert Aichinger. En su declaración ante la Fiscalía, la mujer sostuvo que el hombre ya había mostrado comportamientos violentos durante su matrimonio. Aseguró que la situación se agravó especialmente después del nacimiento de su hijo menor. 

La expareja también relató un episodio de violencia física que habría precipitado la ruptura. Explicó que el hombre quería imponer prácticas sexuales con otras personas, algo a lo que ella siempre se opuso. En relación con una agresión concreta, declaró: "A continuación se sentó [...] encima de mí y me golpeó la cara con ambos puños alternativamente. Nunca lo había visto así. En algún momento me soltó y se fue a dormir". Entre otras cosas, indicó que al día siguiente un médico constató una contusión en la mandíbula y el pómulo, además de una fractura de nariz.