El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó esta jornada a la Administración de Servicios Generales de su país (GSA, por sus siglas en inglés), "que tome todas las medidas necesarias para eliminar los productos de origen canadiense de los programas de contratación de proveedores múltiples de la GSA, a menos que Canadá restablezca una reciprocidad plena y justa para los agricultores y empresas estadounidense", según se lee en un post que publicó en Truth Social.
El inquilino de la Casa Blanca argumentó su decisión en lo que calificó como "una estafa comercial canadiense", que su vecino del norte habría implementado por medio de la prohibición de la venta de productos lácteos de EE.UU. en su territorio y de la prohibición a "pequeñas compañías estadounidenses vender en sus mercados de contratación pública", así como a "acuerdos comerciales desastrosos firmados durante los mandatos de otros presidentes".
"Esto ocurre a pesar de que Canadá goza de un amplio acceso al enorme mercado de contratación pública de EE.UU., incluidos los de nuestros estados. Eso no es reciprocidad, es una estafa comercial canadiense. De ahora en adelante: ¡sin reciprocidad, no hay acceso!", fustigó.