Los estadounidenses ya han pagado 100.800 millones de dólares de más por combustible a causa del conflicto con Irán, según una estimación elaborada por la Universidad Brown, que ha dado seguimiento al costo adicional de la gasolina y el diésel desde el inicio de la guerra el 28 de febrero de 2026.
La universidad explica que esos gastos se deben a que el precio de la gasolina aumentó un 39,2 % durante el conflicto, lo que generó 55.200 millones de dólares en costos adicionales. Al mismo tiempo, el diésel subió aún más, un 60,8 %, lo que provocó sobrecostes de 45.600 millones de dólares. En promedio, la carga adicional asciende a 769,51 dólares por hogar estadounidense.
"Los costos del combustible son solo una parte de las consecuencias de una guerra, pero salen directamente del bolsillo de los estadounidenses. Estos costos aumentan cada día", señaló la institución.