El Ministerio de Exteriores de Irán reaccionó a los reportes sobre un eventual despliegue militar de Corea del Sur en el estrecho de Ormuz, advirtiendo sobre las consecuencias que tendría tal paso.
A través de la red social X, el portavoz de la Cancillería, Esmaeil Baghaei, recalcó que la República Islámica valora "las relaciones de amistad" con el país asiático, pero advirtió que cualquier presencia militar o participación en operaciones en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz sería considerada por Teherán como un "apoyo directo" a Estados Unidos y tendría "graves consecuencias".
"Ningún país que tenga soberanía y sentido de responsabilidad debe ceder ante la presión y las amenazas de EE.UU. ni participar como cómplice en los actos de agresión y los crímenes atroces cometidos contra el gran pueblo iraní", escribió Baghaei en coreano.
El viernes, un funcionario de la Presidencia surcoreana citado por Yonhap declaró que Seúl estudia realizar contribuciones militares a los esfuerzos para garantizar la libre navegación a través de la estratégica vía marítima, aunque indicó que aún no se ha adoptado una decisión final. Según explicó, esta participación podría incluir fuerzas no combatientes y unidades de búsqueda y rescate.
Este lunes, la vocera del Ministerio de Defensa, Chung Bin-na, señaló que "no se ha decidido nada concreto al respecto", al tiempo que indicó que el Gobierno mantiene diálogos con la comunidad internacional, incluido EE.UU., sobre formas de "contribuir de manera concreta" a la restauración de la navegación y a "la paz y la estabilidad en Oriente Medio".
Las discusiones se producen en medio de las presiones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien reprochó públicamente a las autoridades surcoreanas que hayan rechazado ayudarle en su guerra contra Irán.
La posibilidad de un despliegue militar provocó protestas en la capital surcoreana.


