Un inesperado pasajero obligó a detener temporalmente la salida de un avión de Ryanair en el aeropuerto 'Nikos Kazantzakis' de Heraclión, en la isla griega de Creta.
Un enorme buitre se posó sobre la cola de la aeronave cuando esta se preparaba para despegar y se negó a abandonar el lugar. La situación obligó a movilizar a bomberos del aeropuerto, que acudieron a la pista y lograron retirar cuidadosamente al ave sin causarle daño.