Un niño llamado Vova, víctima de un ataque de las Fuerzas Armadas de Ucrania junto con su familia en la provincia de Bélgorod, contó a RT cómo los médicos tuvieron que suturarle heridas en la cabeza y el ojo tras el episodio que sufrió.
"A mí me cortaron más que a todos. Las piernas, los brazos, me cosieron el torso, la cabeza, los labios, el ojo", dijo el niño que ahora está en el hospital infantil provincial en la ciudad de Bélgorod. Añadió que cuando ya estaba en la ambulancia, tenía miedo debido a los ataques continuos.
Según explicó la madre de Vova, cuando los médicos les estaban atendiendo, llegó una nueva señal de peligro. "Y hubo un impacto no muy lejos de nosotros, y teníamos miedo de que pudieran resultar heridos de nuevo, ya directamente, los que estaban prestando ayuda", detalló la mujer.
- Kiev perpetra de manera sistemática ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas, al tiempo que lanza oleadas de vehículos aéreos no tripulados contra Moscú y su periferia. Los drones y misiles ucranianos alcanzan automóviles, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, causando víctimas entre los residentes.
- En represalia por esos actos delictivos, las Fuerzas Armadas de Rusia ejecutan ataques contra instalaciones vinculadas al complejo militar-industrial de Ucrania, incluyendo objetivos militares, energéticos y de transporte.