Las autoridades israelíes consideran que el actual escenario de tensión entre EE.UU. e Irán es más favorable para los intereses de Tel Aviv que un acuerdo entre Washington y la República Islámica, reveló a Al-Monitor una fuente diplomática israelí bajo condición de anonimato.
"El 'statu quo' actual —sin guerra pero aún sin negociaciones— es preferible para Israel a un acuerdo entre Washington y Teherán", señaló el diplomático. A continuación, explicó: "Israel está convencido de que un acuerdo no garantizaría ni el fin del programa nuclear de Irán ni el desmantelamiento de sus capacidades de misiles balísticos".
Asimismo, la fuente destacó que la prioridad de Washington es reabrir el estrecho de Ormuz, lo cual no es prioritario para Tel Aviv. Por su parte, el medio enfatizó que, al igual que EE.UU., los países del Golfo centran su atención en garantizar el libre flujo de petróleo a través de la vía marítima y mantener la seguridad en la región, ya que cualquier nuevo estallido bélico conlleva riesgos para su economía y seguridad.
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El diálogo con Trump
Paralelamente, Al-Monitor recuerda que durante la reunión que Benjamín Netanyahu mantuvo con Donald Trump el pasado martes en la Casa Blanca, el primer ministro israelí optó por no insistir en ampliar la ofensiva contra la República Islámica, con el fin de evitar que se le acusara de arrastrar a Estados Unidos a un nuevo conflicto.
El encuentro abordó tres vías para el desarrollo de la situación en Oriente Medio: la primera opción discutida fue alcanzar un nuevo acuerdo con Irán para resolver la crisis por la vía diplomática, la segunda consistiría en mantener el bloqueo naval y reforzar las sanciones económicas contra Teherán, y la tercera alternativa sería retomar e intensificar los ataques militares contra objetivos iraníes.
"No se tomaron decisiones, y Netanyahu no declaró su opción preferida, sino que explicó cómo cada una de ellas avanzaría en el logro de los objetivos", detalló otra fuente diplomática de alto rango.
A su vez, Raz Zimmt, director del Programa de Investigación sobre Irán del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (Israel), expresó: "La posición de Israel es clara: habría preferido que los estadounidenses reanudaran los ataques contra Irán, pero solo si la campaña tuviera como objetivo el programa nuclear o, al menos, incluyera ataques a gran escala contra la infraestructura energética para cobrar un alto precio al régimen de Teherán".
En este sentido, el análisis de Al-Monitor sugirió que la decisión de Trump por buscar la diplomacia indica que la preferencia israelí por una renovada presión militar no logró imponerse en la Casa Blanca.
Finalmente, Zimmt concluyó que el silencio de Netanyahu y su Gobierno desde el regreso de Washington refleja la conciencia de que Tel Aviv tiene escasa capacidad de influir sobre las decisiones de EE.UU. en cuanto a Irán.