Varios jóvenes recluidos en el Centro Terapéutico Renace, un lugar de rehabilitación para personas con problemas de adicción, ubicado en San Antonio, en la región de Valparaíso, Chile, denunciaron a los responsables por presuntos abusos.
Hay tres denuncias por abuso sexual y se presentó además una querella por violación, secuestro, administración desleal y falsificación de documentos públicos en contra de los hermanos Vladimir y Andrés Flores Hernández, director y empleado del lugar, respectivamente. Entretanto, los padres de ambos, que legalmente son los dueños del centro, están acusados de encubridores, recoge una investigación de Bío-Bío.
Según los testimonios recabados por el medio, los hermanos acusados aprovechaban la vulnerabilidad de las presuntas víctimas para acosar, tocar sin consentimiento, aislar y abusar sexualmente de ellos. A esto se le suma la insalubridad del recinto.
Testimonios
"Mi hijo me dijo que Vladimir se le había declarado. Lo besó y le dijo otras cosas. Otros juegos. Otros toqueteos", contó la madre de una de las víctimas, añadiendo: "Entregué a mi hijo vulnerable y lo volví a recibir más vulnerable".
"Pocos les creen a las personas que son adictas", cuestionó otra madre que asegura que abusaron a su hijo.
Por su parte, Javier (nombre modificado para proteger su identidad), quien ingresó al recinto para tratar su adicción a las drogas, relató que fue con Vladimir a ver un partido de fútbol; después se quedaron en la vivienda de una amiga del director del centro, donde él se tomó un sedante recetado en su tratamiento y, al despertar repentinamente en mitad de la noche, el acusado estaba abusando de él.
Un exterapeuta, identificado como Fernando, detalló el ambiente en el centro. "Vladimir siempre mostraba su lado narcisista extremo. Él se posicionaba como controlador y total amo y señor junto a Andrés Flores, su hermano. Lo más sutil que hacían era denigrar todo el día al resto, tratándolos directamente de basura".