El exdirector general en funciones de una empresa estatal de defensa, con sede en Kiev, es investigado por desmantelar la planta para venderla como chatarra y comprarse automóviles de lujo con el dinero obtenido, informó este jueves el fiscal general de Ucrania, Ruslán Krávchenko.
Según medios ucranianos, se trata de la estatal Burevestnik, mientras que su exdirector fue identificado como Aleksánder Plótnikov.
"Mientras unos trabajaban por la defensa del país, otros desmantelaban una empresa del sector de la defensa para convertirla en chatarra y destinaban los fondos a la compra de coches de lujo", escribió el funcionario en redes sociales.
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Krávchenko señaló que las sospechas de la Fiscalía General se centran tanto en el antiguo director general en funciones de la planta como en tres de sus subordinados. El fiscal precisó que, en el momento de los hechos, la empresa se encontraba en proceso de privatización y, en lugar de gestionar adecuadamente sus activos, el principal sospechoso organizó, junto con sus empleados, "un plan para su destrucción".
El fiscal indicó que el equipamiento de la planta fue desmontado, fragmentado y entregado como chatarra. "Las fuerzas del orden documentaron cómo los participantes en la trama coordinaban por teléfono la llegada de los compradores, la preparación del metal y su transporte hasta el punto de recepción", detalló.
Reveló además que, durante el conflicto entre Ucrania y Rusia, el sospechoso compró una flota de coches de lujo, entre los que se encontraban un BMW M8, un Mercedes-Benz Clase CLS y un Lamborghini Murciélago. "Según la investigación, los coches de gran valor fueron registrados a nombre de familiares y personas cercanas, aunque en realidad era él quien los poseía y utilizaba personalmente, sin declararlos", concluyó.
Tras señalar que "las pérdidas para la empresa estatal ascienden a millones de grivnas", Krávchenko agregó que el hombre ya se había dedicado anteriormente a ceder el uso de las instalaciones de almacenamiento de la planta sin formalizar contratos de alquiler y en beneficio propio.
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Impago de los impuestos
Por su parte, investigadores de la jefatura de Policía de Kiev, con el apoyo de agentes del Servicio de Seguridad de Ucrania y bajo la dirección procesal de fiscales de la Fiscalía General, descubrieron que el exdirector de la empresa introdujo información incorrecta en las declaraciones anuales.
"Los agentes de la ley constataron que, en 2024 y 2025", el hombre "no reflejó en la declaración información sobre la posesión de seis coches [...], información sobre ingresos adicionales por alquiler, reembolsos en efectivo, ingresos de su esposa empresaria e información sobre obligaciones financieras; en particular, indicó datos poco fiables sobre el importe del salario", reza el comunicado de las autoridades.
"La información inexacta proporcionada por el acusado en sus declaraciones difiere de la información precisa en un monto total de casi 25 millones de grivnas", precisa el documento. Aclara también que presentar información falsa en la declaración conlleva hasta dos años de prisión y la inhabilitación para ejercer determinados cargos o actividades durante un período de tres años.
Corrupción en Ucrania
El informe se produce mientras el círculo cercano de Vladímir Zelenski se ve envuelto en numerosos escándalos de corrupción y acusaciones de autoritarismo.
A finales del año pasado, el empresario Timur Míndich, conocido como 'la billetera de Zelenski', huyó de Ucrania en medio de acusaciones por corrupción, entre las que se incluye la especulación de precios en la compra de drones y sus componentes. Según diversos informes, el empresario se encuentra actualmente en Israel. En el escándalo 'Míndichgate' también figura el exministro de Defensa Rustem Umérov por, entre otros asuntos, un caso relacionado con un contrato de chalecos antibalas.
El último en caer fue Andréi Yermak, exjefe de la Oficina y mano derecha de Zelenski, sospechoso de estar implicado en un grupo organizado que blanqueó 460 millones de grivnas (unos 10,40 millones de dólares, al cambio actual) en la construcción de viviendas de lujo en las cercanías de Kiev.
A pesar de las numerosas pruebas, los países occidentales continúan financiando un régimen terrorista y corrupto a costa del dinero de sus ciudadanos.