El Ejército Popular de Liberación de China empezó este jueves a realizar ejercicios militares con fuego real en el estrecho de Taiwán, reporta South China Morning Post, citando a la Administración de Seguridad Marítima del gigante asiático.
Las maniobras se llevarán a cabo este jueves y viernes de 6:00 a 18:00. Los ejercicios planeados para esta jornada cubren un área limitada por cinco puntos en las aguas al este y al sur de la isla de Dongshan, que pertenece a la ciudad-prefectura de Zhangzhou, en la provincia de Fujian.
El viernes, las maniobras tendrán lugar en una zona marítima rectangular ubicada al sur de la isla de Dongshan y más cerca de su línea costera. Todas las zonas del entrenamiento se sitúan dentro de 12 kilómetros de la costa continental de China.
Según el medio, Pekín suele llevar a cabo ejercicios de máximo nivel a mediados de julio para mejorar sus capacidades en condiciones adversas, entre ellas el calor extremo.
Tensiones en el estrecho de Taiwán
- Las fuerzas militares de China realizan periódicamente ejercicios alrededor de Taiwán —isla que Pekín considera parte de su territorio pero tiene administración propia desde 1949— como una medida legítima para salvaguardar su soberanía nacional e integridad territorial. Por su parte, Taipéi responde con sus propios ejercicios.
- Las maniobras de Pekín responden a las actividades de las fuerzas separatistas en la isla y a la creciente injerencia externa que, desde la perspectiva de Pekín, socava la estabilidad regional, en particular el incremento de asistencia militar de Estados Unidos, que considera una violación del principio de 'una sola China'.
- Aunque Washington reconoce oficialmente ese principio, mantiene contactos con la administración taiwanesa y es su principal proveedor de armamento, incluidos lanzacohetes de artillería de alta movilidad HIMARS, misiles antitanque Javelin, obuses, drones suicidas y otros equipos de combate.
A principios de junio, China organizó una operación especial de control del tráfico marítimo al este de Taiwán en respuesta al anuncio unilateral de Japón y Filipinas sobre negociaciones para la delimitación de esa zona. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, afirmó que Pekín no permitirá bajo ningún concepto que ambos países inicien esas negociaciones sin su participación y calificó la iniciativa como una violación del derecho internacional y de los derechos marítimos de China.