El Kremlin calificó de "locura" la política de sanciones de la Unión Europea contra Rusia y afirmó que no existe un límite para la imposición de nuevas restricciones, en medio de las dificultades del bloque para consensuar un nuevo paquete de medidas.
"No creo que se pueda hablar de haber alcanzado un límite en las sanciones. Ese límite no existe, igual que no existe un límite para la locura", declaró este miércoles el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.
El vocero indicó que Moscú considera las sanciones "absolutamente ilegales desde el punto de vista del derecho internacional" y que las restricciones han terminado afectando indirectamente a Europa, sus contribuyentes y sus empresas, con pérdidas de miles de millones de euros.
"Ahora, entre las medidas que quedan por aplicar, solo permanecen aquellas que afectarán directamente los intereses de varios países de la UE. Y, por supuesto, eso será mucho más doloroso", afirmó.
Sus declaraciones se producen después de que trascendiera que los países de la UE enfrentaron desacuerdos durante las negociaciones del nuevo paquete de sanciones contra Rusia.
De acuerdo con un reporte de Financial Times, Alemania, Francia, Italia, Portugal, Austria y Grecia exigieron que algunas sanciones se excluyan del paquete recientemente elaborado por Bruselas, e incluso bloquearon algunas medidas.
Nuevas sanciones
Anteriormente, la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, afirmó que la UE no alcanzó un acuerdo sobre el 21.º paquete de sanciones contra Rusia.
La Comisión Europea presentó el nuevo vigesimoprimer paquete de sanciones contra Rusia en junio de este año. Las nuevas medidas deberían afectar a los sectores de la energía, los servicios financieros y las criptomonedas, así como al comercio, incluida la pesca. La UE también planeaba desarrollar un mecanismo para reducir artificialmente los precios de la exportación de petróleo ruso, ampliar la prohibición de transacciones a otros 31 bancos e introducir nuevas prohibiciones a la importación de mercancías por valor de 60 millones de euros, lo que incluye, entre otras cosas, algunos metales y piezas de automóviles.


