La decisión de Vladímir Zelenski de destituir a su ministro de Defensa ha provocado una ola de críticas en la prensa occidental.
El ya exministro era considerado por muchos como uno de los posibles aspirantes a la Presidencia de Ucrania, y su destitución es interpretada por numerosos analistas como una muestra del temor del líder del régimen de Kiev a perder su posición.
"Una gran sorpresa" para Europa
El cese de Mijaíl Fiódorov causó desconcierto entre los socios europeos de Kiev. El comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, declaró, de camino a Kiev, que la decisión había sido "una gran sorpresa".
"Hemos trabajado muy estrechamente con Mijaíl Fiódorov, tanto antes como, especialmente, después de que asumiera el Ministerio de Defensa. En ese tiempo conseguimos realmente muchos avances", afirmó.
El favorito de Occidente
Según el portal ucraniano Straná, Fiódorov contaba con el respaldo de varios países occidentales y mantenía estrechos vínculos con los organismos anticorrupción, que en los últimos meses habían comenzado a cercar al entorno más próximo de Zelenski. El medio destaca que cada vez más sectores lo veían como un posible futuro presidente de Ucrania.
Por su parte, Le Monde apunta que la decisión de apartar al "muy popular" ministro, cuya gestión califica de "brillante", "ha provocado indignación entre políticos, militares y ciudadanos ucranianos" y ahora Zelenski "se enfrenta a las redes sociales y a la calle, como ocurrió exactamente hace un año, cuando intentó debilitar la ley anticorrupción".
El Financial Times califica la nueva ola de cambios de "autodestructiva". Según el diario británico, la forma de gobernar de Zelenski "a veces resulta desconcertante, difícil de justificar y contraproducente".
"Los líderes en tiempos de guerra, comprensiblemente, buscan centralizar el control y eliminar las amenazas a su autoridad suprema", valora el periódico.
Ola de protestas
La destitución de Fiódorov desencadenó manifestaciones en las principales ciudades de Ucrania. En Kiev, decenas de personas se concentraron frente a la Oficina de Zelenski para expresar su descontento.
"Creíamos estar en una democracia, pero estamos en una idiocracia", se leía en una de las pancartas de los manifestantes.
Mientras tanto, el diputado de la Rada Suprema Yaroslav Zhelezniak escribió en redes sociales que el régimen ha convertido en tradición "provocar protestas con decisiones absolutamente egoístas".
A la espera de la reacción de Occidente
Según The Wall Street Journal, la gran incógnita ahora es si los ucranianos serán capaces de mantener las protestas y si Occidente ejercerá suficiente presión sobre Zelenski para que dé marcha atrás.
Por su parte, Straná considera que la reacción de los dirigentes europeos será el factor decisivo que determinará los próximos pasos del líder del régimen.
Si Europa guarda silencio, vaticina el medio, Zelenski probablemente ignorará las protestas, completará los cambios en el Ministerio de Defensa y lanzará una nueva ofensiva contra los organismos anticorrupción para "quitarse el collar" de la supervisión occidental.