La portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Mao Ning, ha calificado este jueves de "doble rasero y hegemonismo" las críticas de Estados Unidos hacia la prueba de un misil lanzado este lunes desde un submarino chino de propulsión nuclear en el océano Pacífico.
"Como China ha enfatizado en múltiples ocasiones, esta actividad de prueba de lanzamiento es una disposición de rutina del entrenamiento militar anual, destinada a verificar la fiabilidad, seguridad y eficacia del sistema de armas correspondiente, y cumple con el derecho internacional y las prácticas internacionales, sin apuntar a ningún país u objetivo específico", subrayó la vocera durante una rueda de prensa habitual.
En sus declaraciones, Mao Ning defendió la postura de China y afirmó que Pekín "publicó la información pertinente de manera oportuna y notificó con antelación a Estados Unidos y a otros países, lo que refleja la apertura y transparencia de las fuerzas armadas chinas".
La portavoz china también señaló la contradicción en la postura de Washington: "Estados Unidos, como el único país que realmente ha utilizado armas nucleares y que posee el arsenal nuclear más grande y avanzado del mundo, organiza cada año lanzamientos de misiles desde submarinos nucleares estratégicos, pero critica y señala con el dedo los lanzamientos normales de misiles de China". "Esto es un típico ejemplo de doble rasero y hegemonismo", sentenció.
Finalmente, Mao Ning instó a Estados Unidos a "observar de manera objetiva y racional el desarrollo de la defensa nacional y la construcción militar de China, y salvaguardar efectivamente la estabilidad estratégica global".
Reacción de Washington
Tras la prueba, el Departamento de Estado de EE.UU. instó a China a participar en debates sobre el control de armas y a comprometerse a establecer un mecanismo de notificación para todos los lanzamientos de misiles balísticos de alcance intercontinental y espaciales.
"EE.UU. supervisó el lanzamiento de prueba realizado por China desde un submarino de un misil balístico de alcance intercontinental desarmado, que cayó en el sur del océano Pacífico", señaló el organismo, denunciando la "rápida y opaca acumulación de armas nucleares por parte de Pekín".