EE.UU. e Irán vuelven al límite: ¿qué sigue?

Analistas consideran que la actual escalada busca medir los límites del adversario, aunque advierten que el conflicto está lejos de haber terminado.

Estados Unidos lanzó una nueva oleada de ataques contra Irán, a la que Teherán respondió con su propia ofensiva contra objetivos en Oriente Medio.

A pesar de que las negociaciones continuaban, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que el alto el fuego con la República Islámica de Irán ha llegado a su fin. Los expertos consideran que, mediante esta nueva escalada, ambas partes están poniendo a prueba las líneas rojas de su adversario, aunque advierten de que la ventana de oportunidad para la diplomacia podría estar cerrándose.

Nueva ola de escalada

Irán responde

Trump no quiere volver a las negociaciones

Por su parte, Trump afirmó esta jornada que el alto el fuego con Teherán prácticamente está "acabado".

"Perder el tiempo negociando con ellos no tiene ningún sentido", declaró durante la cumbre de la OTAN. "Tenemos que extirpar ese cáncer. ¿Y saben cómo se hace? Hay que eliminar el cáncer cuanto antes. Así es como lo veo", añadió.

¿Qué significa la nueva oleada de ataques?

Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Instituto Quincy para la Gobernanza Responsable (EE.UU.), considera que la nueva escalada tiene su origen en las diferentes interpretaciones del memorando de entendimiento.

"La interpretación de Teherán es que, si bien el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto, todo el tráfico comercial durante el período provisional de 60 días debe coordinarse con Irán mientras las partes negocian un acuerdo marítimo permanente. Washington, por el contrario, interpreta que un estrecho 'abierto' significa que los buques pueden transitar tanto por las rutas marítimas iraníes como por las omaníes sin necesidad de coordinarse con Irán", afirmó.

El experto señala que, para Irán, "no se trata de un desacuerdo técnico, sino de una cuestión estratégica", ya que las autoridades del país persa temen que Estados Unidos esté utilizando el memorando de entendimiento para erosionar el control iraní sobre el estrecho, rechazando cualquier requisito de coordinación.

Parsi añade que ambas partes "están poniendo claramente a prueba las líneas rojas de la otra", ya que, si la disputa se limitara únicamente a garantizar el paso seguro del tráfico mercante, los buques simplemente podrían transitar por la ruta marítima iraní.

"Por lo tanto, la confrontación actual tiene menos que ver con la navegación que con la soberanía y la capacidad de influencia estratégica", concluyó el analista.

La guerra no ha terminado

Por su parte, en declaraciones a RT, Gueorgui Asatrián, experto del Instituto de Economía y Estrategia Militar Mundial de la Escuela Superior de Economía de Moscú, afirmó que no puede hablarse de una nueva ola de escalada, ya que, en realidad, el conflicto nunca ha terminado.

"La cuestión fundamental es que la guerra entre Estados Unidos e Israel, por un lado, e Irán, por otro, no ha terminado. Todo forma parte de una misma campaña militar prolongada en el tiempo. Tanto la 'guerra de los 12 días' del año pasado como la guerra de 40 días de hace unos meses son, en esencia, una sola y misma campaña militar", señaló el experto.

Según el analista, Washington y Tel Aviv aprovecharon la pausa para rearmar a sus fuerzas, reagrupar efectivos, reorganizar instalaciones y reforzar sus sistemas de defensa antiaérea. Una vez concluido ese proceso, sostiene, reanudarán las operaciones militares. Asatrián añade que Irán también está interesado en aprovechar este período para reponer sus arsenales.

"En este momento, la tregua beneficia a ambas partes precisamente por esos motivos. Creo que tanto los mandos militares del Pentágono como los de Irán entienden que la guerra no ha terminado y que continuará", concluyó el experto.