Un empleado de Inteligencia de Ucrania confiesa asesinato de la sospechosa del atentado en Mónaco

Anastasía Berezóvskaya, quien era buscada por la Interpol, fue hallada muerta por disparos la noche del 6 de julio en las afueras de Kiev.

Un empleado de la Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania (GUR) confesó el asesinato de la principal sospechosa del atentado contra el empresario ucraniano Vadim Yermoláyev en Mónaco, comunicó este martes el Servicio de Seguridad del país (SBU).

Anastasía Berezóvskaya, ciudadana ucraniana de 39 años, fue hallada muerta por disparos la noche del 6 de julio en las afueras de Kiev. La mujer era buscada por la Interpol por su presunta implicación en el atentado. Según reportes, se disfrazó de hombre y activó a distancia un artefacto explosivo.

Versión del SBU

El SBU detalló que, tras regresar el 1 de julio a Ucrania, Berezóvskaya se comunicó con su familia, así como con un exagente de Policíaun empleado de la GUR del Ministerio del Interior. "Al tener información de que ambos hombres habían realizado repetidas transferencias a las cuentas bancarias y de criptomonedas de Berezóvskaya, la investigación los consideró como posibles implicados en el intento de asesinato en Mónaco", reza el comunicado. 

El organismo señaló que, durante la investigación urgente, el empleado de la Inteligencia ucraniana confesó el asesinato de la mujer, cometido junto con otro acusado. Mientras, el expolicía declaró que "no había informado a sus superiores sobre sus contactos con Berezóvskaya, la transferencia de fondos a su favor ni ninguna otra acción realizada, y que había actuado por su cuenta". Asimismo, durante un registro en su domicilio, se descubrió un sótano con características de cámara de tortura. 

Con base en el testimonio de uno de los cómplices, se realizó una investigación forense, en la que se halló el cuerpo de la mujer con heridas de bala en la cabeza y casquillos de pistola, indicó el SBU.

Ambos acusados ​​fueron detenidos bajo sospecha de asesinato por conspiración. Además, las fuerzas del orden están identificando a los clientes y otras personas implicadas en el crimen perpetrado en Mónaco.