El ministro de Justicia y Seguridad Pública de Brasil, Wellington César Lima e Silva, reaccionó este miércoles a las sanciones impuestas por EE.UU. contra dos ciudadanos brasileños y varias empresas presuntamente vinculadas al Primer Comando de la Capital (PCC), y afirmó que la soberanía de su país "debe ser respetada".
El funcionario sostuvo que esas medidas tendrán efecto únicamente en territorio estadounidense y no comprometerán la cooperación entre ambos países, reportó Gazeta do Povo.
"Todas las naciones deben profundizar sus mecanismos de combate al crimen organizado, siempre que se respete la soberanía", declaró el ministro durante la inauguración de una oficina federal contra las facciones criminales en la ciudad de Sao Paolo. Agregó que Brasil continuará fortaleciendo sus propias herramientas para enfrentar a las organizaciones delictivas.
Sus declaraciones se dieron horas después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de EE.UU., anunciara sanciones contra dos brasileños, tres empresas con sede en Brasil y una firma portuguesa, por supuestos vínculos con el PCC. Se trata de la primera acción financiera adoptada por Washington desde que esa organización fuera designada como grupo terrorista en mayo.
Según las autoridades estadounidenses, los sancionados integraban una red internacional de lavado de dinero que operaba para el PCC y habría blanqueado más de 30 millones de dólares, mediante criptomonedas y otras operaciones financieras, para transferir fondos desde EE.UU. hacia Brasil.
Durante el mismo acto, el Gobierno brasileño informó que el programa Brasil Contra el Crimen Organizado ha provocado desde su lanzamiento pérdidas estimadas en tres billones de reales (unos 545 millones de dólares) a las organizaciones criminales. La iniciativa, presentada en mayo, cuenta con una inversión de 11 billones de reales (cerca de 2.000 millones de dólares), destinada a reforzar el combate contra las facciones criminales y asfixiar sus estructuras financieras.
El analista político Carlos Alberto Almeida opina que la Casa Blanca envía un mensaje de injerencia total, y EE.UU. no tiene ningún respeto a la autonomía y la soberanía de los pueblos.