Este 30 de junio, un debate muy concreto centrará la parte final de la cumbre que celebran los países miembros de Mercosur —Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay— en Asunción: las cuotas de exportación que se asignará a cada país en el marco del acuerdo comercial con la Unión Europea (UE).
La ratificación definitiva del acuerdo todavía está pendiente, aunque su aplicación provisional entró en vigor el pasado 1 de mayo. Sin embargo, todavía quedan algunos flecos, no menores, por solventar.
El principal de ellos es qué porcentaje de las exportaciones acordadas corresponderá a cada uno de los miembros del bloque sudamericano, con especial atención a productos como la carne de pollo o el azúcar, entre otras importantes materias primas, según reporta Efe.
Bajo la lupa es lo que cada nación considera un reparto equitativo, que puede variar desde una asignación idéntica a cada país hasta un porcentaje proporcional al tamaño de cada economía o de cada sector económico.
El acuerdo económico con la UE abre las puertas a los productos de Mercosur a un mercado de alrededor de 450 millones de consumidores, con la principal ventaja de la supresión de aranceles en muchos casos, así como la eliminación de otras barreras burocráticas.
La cita de este martes también contará con la presencia de los presidentes de Chile y Ecuador, como países asociados, así como con la participación de todos los cancilleres de los países miembros y de los Estados asociados, Colombia, Chile y Panamá.