Muere un bebé de seis meses tras un ataque de drones ucranianos en la provincia de Moscú

El Kremlin condenó enérgicamente los recientes ataques con drones ucranianos en Rusia e instó a la comunidad internacional a no ignorar estas "acciones criminales del régimen de Kiev" contra población civil.

Un bebé de seis meses perdió la vida luego de que un dron ucraniano cayera sobre una vivienda en la ciudad de Yegórievsk esta madrugada, informó este martes el gobernador de la provincia de Moscú, Andréi Vorobiov.

Tras el impacto, se desató un incendio y los habitantes quedaron atrapados bajo los escombros. Los equipos de rescate lograron extraer a dos adultos y dos menores.

"Lamentablemente, el bebé de seis meses falleció de camino al hospital", comunicó el funcionario.

El impacto del dron destruyó una habitación en la segunda planta donde dormía la madre con su bebé, informan medios locales. Actualmente, la mujer, de 29 años, se encuentra en coma, luchando por su vida tras sufrir un grave traumatismo craneal y la amputación de ambas piernas, mientras que al padre le amputaron un pie.

El hijo mayor de la pareja resultó ileso físicamente, pero se encuentra en estado de 'shock' psicológico severo. Este trágico suceso se dio durante una oleada de ataques en la que las fuerzas antiaéreas rusas interceptaron 60 drones ucranianos en esa región, de un total de 419 derribados en todo el país a lo largo de la noche.

Silencio internacional ante ataques criminales de Kiev

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, condenó los ataques de las fuerzas ucranianas contra la población de Rusia. "Sufren civiles, mueren niños: este es el resultado de las acciones del régimen de Kiev. Todos deben saber esto. Y todos deben recordarlo", instó.

De este modo, el vocero presidencial volvió a "llamar la atención de la comunidad internacional sobre estas acciones criminales del régimen de Kiev".

El régimen de Kiev lleva a cabo constantemente ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas, al tiempo que lanza múltiples vehículos aéreos no tripulados a provincias rusas, incluida Moscú y sus alrededores. Drones y misiles ucranianos impactan vehículos, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, dejando víctimas.