La OTAN está recalculando el volumen de financiación para la ayuda militar a Ucrania ante la posición de Estados Unidos, informa Corriere della Sera.
Según el diario italiano, hace dos años, durante la cumbre de la OTAN en Washington, se consideró que 40.000 millones de dólares adicionales, además de la ayuda bilateral y la de la UE, podían ser suficientes. El año pasado, en la cumbre de La Haya, los aportes suplementarios dirigidos a Kiev, repartidos entre los socios, volvieron a situarse en 40.000 millones de dólares. Corriere della Sera reporta que, de cara a la cumbre de Ankara, que comienza el próximo 7 de julio, la Alianza Atlántica está revisando sus cifras en coordinación con distintas cancillerías.
El medio señala que los indicios apuntan a una desaceleración marcada: ante la ausencia de ayuda estadounidense y la menor disposición de Washington a respaldar a Kiev, los fondos "frescos", es decir, los que se suman a lo ya decidido en otros formatos o cumbres, no deberían superar los 10.000-12.000 millones de dólares, según fuentes del bloque militar.
El periódico indica que mientras la UE estuvo bloqueada temporalmente por el veto de Budapest, la OTAN desempeñó un papel suplementario, y que el desbloqueo posterior permitió liberar un tramo de 90.000 millones de euros. De estos, cerca de 60.000 millones corresponderían a ayuda militar propiamente dicha y provendrían en gran parte de países miembros de la OTAN, entre ellos Alemania, Francia, España y Polonia.
De acuerdo con el reporte, las cifras definitivas se comunicarán durante la cumbre en Ankara y el compromiso total de la OTAN para este año se estimaría en torno a 70.000 millones de dólares, de los cuales solo algo más de 10.000 millones serían dinero "fresco", sin ajustes contables. Según el diario, el freno de Washington se hace sentir.
- Desde Rusia han insistido en repetidas ocasiones en que el flujo de armamento occidental no alterará el equilibrio estratégico en el campo de batalla. Asimismo, Moscú ha sido claro en sus advertencias: cualquier arma de origen occidental suministrada a Kiev será considerada un objetivo legítimo para sus fuerzas militares. El país euroasiático ha denunciado reiteradamente que muchas de las armas entregadas a Ucrania acaban en manos de grupos delictivos en el extranjero.


