Varias bases militares estadounidenses sufrieron daños como consecuencia de los ataques iraníes durante la guerra librada contra la República Islámica por Estados Unidos e Israel. The Wall Street Journal estimó el costo de esos daños.
La base naval estadounidense en Baréin fue la más afectada, ya que allí resultaron dañados el cuartel general, al menos una docena de edificios y dos terminales de comunicaciones por satélite. El medio, que utilizó modelos de costos e informes de adquisiciones del Departamento de Guerra de EE.UU., estima que la construcción de edificios similares a los dañados en esa instalación costaría aproximadamente 400 millones de dólares. Esta estimación solo incluye la construcción, ya que la remoción de escombros y el refuerzo estructural requerirá gastos adicionales.
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Sin embargo, esta no es la única instalación dañada. El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales también publicó esta semana su propia evaluación de los daños. Según su estudio, el costo total de la guerra para Washington es hasta el momento de 40.000 millones de dólares, de los cuales entre 2.200 y 5.100 millones corresponden a los daños provocados por los ataques de Teherán contra instalaciones militares estadounidenses en la región.
El capitán Tim Hawkins, portavoz del Mando Central de EE.UU. (Centcom), destacó que en este conflicto las autoridades estadounidenses priorizaron "la protección de las personas por encima de los edificios". "Nuestra estrategia de protección de la población funcionó. Irán lanzó más de 8.000 misiles y drones, y solo dos impactos provocaron bajas estadounidenses", destacó.
Fuego cruzado
Estados Unidos volvió a bombardear objetivos en Irán el sábado después de acusar a Teherán de atacar con drones a buques mercantes que transitaban cerca del estrecho de Ormuz, incluidos el Ever Lovely y el petrolero Kiku. Según el Centcom, aviones estadounidenses golpearon infraestructuras de vigilancia, comunicaciones, defensa aérea, almacenes de drones y capacidades de minado, en cumplimiento de órdenes del presidente Donald Trump.
Irán respondió con ataques de la Armada de la Guardia Revolucionaria contra posiciones estadounidenses en la región y acusó a Washington de violar el alto el fuego previsto en el memorando de Islamabad. Medios locales reportaron explosiones en la zona costera de Taheriyeh, cerca de Sirik, y en la isla de Qeshm, en Ormuz, mientras Teherán prometió una reacción "rápida y decisiva" a los nuevos bombardeos.