El entrenador de la selección de Irán, Amir Ghalenoei, acusó a Estados Unidos de perjudicar deliberadamente a su equipo durante la Copa del Mundo. Tras el empate de este viernes ante Egipto, el estratega repudió las severas restricciones logísticas y migratorias impuestas por los anfitriones, a quienes señaló de tratarlos "de forma muy injusta".
"Su comportamiento hacia nosotros ha sido realmente terrible, y espero que el mundo se dé cuenta de ello", denunció Ghalenoei. El técnico explicó que las prohibiciones de alojamiento los obligan a viajar constantemente a su base en México tras cada encuentro, lo que merma el descanso del plantel. "Cuando juegas un partido, tu cuerpo se encuentra en un momento de debilidad. Si de repente tienes que tomar un vuelo justo después, eso dificulta una recuperación adecuada. Es la tercera vez que nos hacen esto", aseveró.
Aunque reconoció que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, intentó "minimizar" la crisis, Ghalenoei fue tajante al recalcar que "fue el país anfitrión el que nos trató mal". Pese a este desgaste extradeportivo, sumado al impacto del reciente conflicto bélico en su nación, destacó la resiliencia de sus jugadores: "Creo que nuestro mayor logro es que ahora el mundo se siente orgulloso de Irán, de los iraníes y de nuestro equipo".
"Este Mundial es un desastre"
En sintonía con su técnico, el capitán Mehdi Taremi tachó el torneo de "desastre" debido a los agobiantes controles fronterizos que enfrentan a diario. Sin embargo, el delantero fue más allá y arremetió directamente contra Infantino, asegurando que el directivo prometió solucionar estos inconvenientes tras el partido contra Nueva Zelanda, pero finalmente la FIFA "no hizo nada".
Frustrado por las trabas, Taremi, desde su perspectiva, siente que las autoridades deportivas y estadounidenses prefieren que el conjunto iraní abandone la competencia rápidamente. "¿Quién quiere ayudarnos? ¿Quién? Si quieren que nos quedemos fuera, vale, salgamos. Pero eso no es justo", sentenció.