El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reveló si hubo contactos con EE.UU. sobre Cuba. Lo hizo en la tradicional reunión con los representantes de las principales agencias internacionales de noticias en el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF-2026).
Cuando le preguntaron por la isla caribeña y los contactos con Washington, Putin dijo: "Respecto a los contactos sobre el tema cubano, responderé directamente a su pregunta. Usted preguntó si teníamos contactos con la Administración estadounidense sobre el tema cubano. Sí los tuvimos. Quisiera no hacer más comentarios".
Asimismo, el mandatario destacó el carácter amigable de relaciones con La Habana. "Como usted sabe, entregamos un buque cisterna con productos petrolíferos a Cuba. Cabe mencionar que Cuba es un país amigo para nosotros. Las relaciones se han desarrollado tradicionalmente a lo largo de las décadas. La Administración estadounidense es consciente de ello y nuestros contactos con Cuba continúan", concluyó.
Presiones de EE.UU. a Cuba
- EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país caribeño, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.
- El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para su seguridad y la región.
- Sobre esas bases infundadas, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana y se planean otras sanciones.
- Rusia ha condenado en numerosas ocasiones la presión de EE.UU. sobre Cuba y ha confirmado la total solidaridad de Moscú con La Habana. "Cuba sigue sometida a una brutal presión económica por parte de Estados Unidos", denunció Zajárova durante una rueda de prensa el mes pasado. Según manifestó, las restricciones impuestas a principios de mayo de este año a las compañías que cooperan con la isla constituyen otro objetivo primordial de EE.UU.: el estrangulamiento económico. La vocera denunció que se trata de "un reflejo directo de la intolerancia de Washington hacia cualquier disidencia, una encarnación cínica de una Doctrina Monroe revivida".