La restauración del famoso mosaico del toro de la Galería de Víctor Manuel II, en la ciudad italiana de Milán, ha generado burlas ya que los testículos del animal parecen haber desaparecido.
El pasado sábado, el concejal milanés Marco Granelli anunció la finalización de los trabajos publicando una foto de la obra restaurada, cuyos colores son más opacos que antes y su forma menos distinguible. Y lo más notable es que no tiene tan visibles los testículos, que están en el centro de un ritual popular que consiste en colocar talón justo en esa parte delicada del toro y dar vueltas sobre sí mismo. Se cree que así se atrae la buena suerte o la fertilidad.
Los internautas no tardaron en reaccionar bromeando con que el animal había sido castrado. "¿Por qué el toro se convirtió en buey?", escribió un usuario. "La restauración hizo desaparecer sus atributos", señaló otro.
La Alcaldía de la ciudad italiana salió al paso de las críticas señalando que los testículos fueron restaurados con baldosas de mármol rosa para que recuperaran así el color original del mosaico.