Acosador asesina a su expareja tras seguirla con rastreador escondido en el patinete de su hija

El asesino infringió su orden de alejamiento y vigiló a la víctima hasta el día de su asesinato.

En el Reino Unido, un hombre ha sido condenado a un mínimo de 30 años de prisión después de asesinar a puñaladas a su exnovia delante de su hija de tres años, informa Metro. El delito tuvo lugar siete días después de que la mujer recibiese una orden de alejamiento.

Yurii Muzyka, de 34 años, asaltó en Greenwich (un suburbio al sureste de Londres) la vivienda de Halyna Hoisan, conocida como Lina, tras rastrear el patinete de su hija con un dispositivo oculto. El ataque ocurrió durante la segunda cita de Hoisan con su nueva pareja, y las cámaras de seguridad revelaron que Muzyka acudió al piso casi de inmediato, lo que demuestra que la vigilaba.  

Horas antes del crimen, el agresor compró el cuchillo y grabó videos para su madre, a quien había llamado en agosto amenazado con matar a Lina, justificando el acto por supuestas infidelidades. Además, tras el apuñalamiento, Muzyka fotografió y se grabó junto a la víctima mientras agonizaba. 

Los informes policiales señalan que el asesino, que se había obsesionado con el 'software' espía, las máscaras, los cuchillos y la anatomía humana, planificó el ataque para garantizar su letalidad, asestando seis puñaladas en el pecho con la intención de provocar el máximo daño.

Un historial oscuro

A pesar de que Lina terminó una relación conflictiva de varios años con Muzyka, él continuó acosándola, y después de ser denunciado por violencia y acecho, ante lo cual respondió con contracusaciones, la persecución no cesó.

Tras mudarse a Greenwich para escapar de él, Lina descubrió un localizador en el patinete de su hija después de que Muzyka le dijera que sabía qué parques visitaba. El rastreador fue entregado a las autoridades, y reportó además que el agresor había entrado a su hogar para robarle el teléfono.

El asesino negó su crimen, excusándose con haber perdido el control, y declarando durante su arresto que no podía creer que su "pareja" hubiera tenido relaciones sexuales con otra persona.

Sin embargo, las autoridades afirman que "se obsesionó con atacarla", y, del mismo modo, el juez Simon Mayo KC afirmó este viernes en la sentencia que Muzyka era consciente que su hija se encontraba con su madre. Puesto que "ese conocimiento no le disuadió", consideró que se trata de "un asunto de particular gravedad".

"Estoy seguro de que tus acciones estuvieron motivadas por los celos, el resentimiento y la determinación de ejercer control sobre Halyna incluso después de que vuestra relación hubiera terminado", sostuvo.