El conflicto en Oriente Medio no ha acabado con el petrodólar, pero sí ha acelerado la tendencia ya existente hacia la desdolarización del comercio internacional, impulsada por presiones geopolíticas y geoeconómicas de largo plazo, informa Responsible Statecraft.
El crudo Brent se ha disparado hasta un 51 % desde finales de febrero, cerrando a 109,26 dólares el barril el 15 de mayo. Al mismo tiempo, la deuda pública de EE.UU. ha experimentado una venta masiva, con el rendimiento de bonos del Tesoro a 10 años a cerca del 4,6 % y los bonos a 30 años superando brevemente el 5 %.
Paralelamente, la escalada bélica ha provocado que bancos centrales internacionales se deshagan masivamente de estos activos, reduciendo las tenencias del Banco de la Reserva Federal de Nueva York hasta los 2,7 billones de dólares, el nivel más bajo en 14 años.
Medidas contra el poder del dólar
Las sanciones estadounidenses han impulsado la búsqueda de alternativas al dólar. Desde el conflicto en Ucrania, los BRICS han acelerado sus esfuerzos para realizar transacciones en monedas locales y crear mecanismos financieros alternativos. Las refinerías indias ya pagan el crudo ruso en yuanes o dírhams, mientras que casi el 90 % del comercio entre Rusia y China se liquida en sus propias monedas. Además, según el medio, Irán ha comenzado a cobrar en yuanes los servicios para el paso por el estrecho de Ormuz, convirtiendo esta ruta clave en "una prueba real de la desdolarización".
Por otra parte, mientras los BRICS presentaron la plataforma global de pagos BRICS Pay, el sistema chino CIPS, que gestiona el 30 % de las transacciones transfronterizas del país, va más allá del sistema SWIFT —la red internacional que permite a los bancos enviar y recibir instrucciones de pago—, pues no solo envía el mensaje para la transacción, sino que procesa el movimiento real de los fondos, dando a Pekín mayor control sobre los pagos. Por su parte, Rusia ha consolidado su sistema SPFS como alternativa regional, integrándolo con la India e Irán y aprobado también dentro de la Unión Económica Euroasiática, formada por Rusia, Kazajistán, Bielorrusia, Kirguistán y Armenia.
También se destaca mBridge, una red de monedas digitales de bancos centrales que permite a las entidades financieras ejecutar y liquidar transacciones internacionales al margen de sistemas tradicionales como el SWIFT.
El oro, que no puede ser sancionado y su precio sube en tiempos de crisis, también vive un auge histórico, pues los bancos centrales, con el objetivo de diversificar carteras y reducir la dependencia del dólar, han sido compradores netos constantes desde 2011, con más de 1.000 toneladas anuales entre 2022 y 2024.
Camino hacia la desdolarización
El peso del dólar en las reservas mundiales ha caído gradualmente del 71 % en 1999 al 57 % actual, no obstante, sigue representando el 54 % de las mismas, el 50,2 % de los pagos globales y el 90 % de las transacciones de divisas.
Según un informe de JP Morgan, la facturación comercial en dólares se mantiene estable entre el 40 y el 50 % desde hace dos décadas, mientras que el yuan, pese a su avance en China, sigue teniendo una presencia global baja.
Por otra parte, el reporte señala que el dólar lidera las obligaciones transfronterizas con un 48 % de cuota de mercado y la emisión de deuda externa con un 70 %, muy por encima del 20 % del euro. Indica también que, aunque la divisa china gana terreno en el comercio, aún no ha sustituido al dólar en los mercados de capitales.