VIDEO: Periodistas extranjeros visitan el lugar del mortífero atentado de Kiev

La сomisionada de Derechos Humanos de Rusia, Yana Lantrátova, mostró a los medios internacionales los restos de drones ucranianos junto al centro estudiantil atacado.

Periodistas extranjeros llegaron a Starobelsk, en la República Popular de Lugansk, donde pudieron apreciar el estado en que quedó el colegio pedagógico atacado el pasado 22 de mayo por las Fuerzas Armadas ucranianas que costó la vida a 21 jóvenes. 

La сomisionada de Derechos Humanos de Rusia, Yana Lantrátova, también llegó al lugar del ataque y mostró a los medios internacionales los restos de drones y las inscripciones extranjeras que contenían. "Observamos que fueron fabricados, producidos y lanzados desde Ucrania", declaró. "Y por eso quiero preguntar: ¿dónde están los derechos humanos?", agregó.

"¡Qué cínico e hipócrita fue que, a pesar de que rescataron a niños de entre los escombros, a pesar de que los padres no abandonaron el lugar esperando la oportunidad de ver a sus hijos con vida, Ucrania atacara este sitio una y otra vez! Atacaron con tanta intensidad que fue simplemente imposible continuar con las labores de rescate", denunció.

"¿Y qué vemos ahora? Absoluta hipocresía por parte de las agencias extranjeras. Nuestro presidente [Vladímir Putin] lo dijo con toda razón: fue un ataque terrorista. Quiero preguntar a los representantes de las agencias occidentales, ya que estoy aquí en el lugar del crimen: ¿Dónde están esas instalaciones militares de las que hablan? Pues bien, ¿dónde están?", añadió Lantrátova.

"Escriben que las defensas aéreas estaban activas, que, supuestamente, derribaron estos drones. Pues bien, escuchen. Para que las defensas aéreas hubieran derribado estos drones, en primer lugar, tendría que haber instalaciones militares cerca, que, simplemente, no las hay. Ese es el primer punto. En segundo lugar, 16 drones volando en tres oleadas. Todos entienden que esto era sencillamente imposible. Se trató de un asesinato selectivo de niños", concluyó.