La empresa automovilística estadounidense Adient, líder mundial en la producción de asientos para vehículos, decidió cerrar la planta que tenía en la provincia argentina de Santa Fe y ahora solo importará las autopartes desde Brasil, reveló el portal Mundo Gremial.
El Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) advirtió que se perderán 70 puestos directos de trabajo en la región para el mes de octubre, destaca el diario El Norte. La fábrica llegó a tener 230 trabajadores, pero las crisis recurrentes provocaron un paulatino vaciamiento que ahora llega a su punto final con el despido del total de la planta.
Adient nació a fines de 2016 en Michigan, EE.UU., y actualmente cuenta con más de 65.000 empleados en 29 países. Uno de ellos era Argentina, en donde desde hace años mostraba signos de problemas financieros, por lo que a partir de 2019 comenzó la seguidillas de despidos y retiros voluntarios.
La reestructuración de la multinacional, indicó Mundo Gremial, expone uno de las problemas más complejos que enfrenta actualmente la industria metalmecánica argentina, ya que las butacas y autopartes que se manufacturaban en Santa Fe ahora serán importadas desde Brasil para abaratar costos.
El sector automotriz enfrenta una crisis debido a tres elementos principales: la retracción del consumo en el mercado interno, un tipo de cambio retrasado y la desregulación para el ingreso de bienes extranjeros que ha autorizado el Gobierno encabezado por el presidente Javier Milei, lo que hace que sea más barato importar que fabricar en territorio nacional.
El cierre de Adient impactará en la línea de montaje que la empresa General Motors tiene en Santa Fe, a donde se destinaban los juegos de asientos que se fabricaban en la provincia.
Ante la noticia, la compañía emitió un comunicado, citado por Radio Mitre, para asegurar que mantiene el compromiso "con sus clientes para desarrollar y comercializar productos innovadores y asequibles a través de una matriz productiva competitiva y sustentable".


