El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que no tiene constancia de que Rusia haya sido invitada a la cumbre del G20 y aseguró que él personalmente no ha invitado a su homólogo ruso, Vladímir Putin, a participar en el evento.
A una pregunta en rueda de prensa sobre si Putin asistirá, respondió: "No que yo sepa". No obstante, Trump resaltó que, si el mandatario ruso fuera a la cumbre, ello "probablemente sería muy útil".
Interrogado sobre informaciones aparecidas en medios en las que funcionarios de su Administración barajan una posible visita de Putin, Trump quiso distinguir entre "ser invitado" y "venir", y reiteró que no tiene conocimiento de ninguna invitación. "Soy de la opinión de que hay que hablar con todo el mundo", sostuvo, añadiendo que le gusta hablar con todos, especialmente cuando "hay una guerra en curso".
Finalmente, el inquilino de la Casa Blanca dijo que duda que su par ruso vaya a asistir. "Dudo que venga, para ser honesto con usted. Dudo que venga", afirmó.
Rusia y el G8
En este contexto, Trump criticó que Rusia fuera expulsada del entonces G8, tras la reincorporación de Crimea en 2014, una decisión que atribuyó al expresidente Barack Obama y a "un cierto primer ministro de un lugar llamado Canadá", en referencia a Justin Trudeau. "Eso fue una estupidez", afirmó, añadiendo que en reuniones del G7 "alrededor del 90%" del tiempo se hablaba de Rusia, lo que le lleva a preguntarse: "¿Por qué los expulsaron?".
Según Trump, el grupo "debería haber sido el G8". "Me atrevo a decir que, probablemente, no tendrían estos problemas si no los hubieran expulsado", añadió.
- En diciembre del año pasado, Putin declaró que no quiere que su país retorne al G8. El mandatario ruso cuestionó el hecho de que los países miembros del G7 se denominen 'los Gran Siete' (denominación del grupo en ruso). "¿Qué tienen de grande?", se preguntó. Sin embargo, la reintegración de Rusia en el G8 figuraría en el plan de paz estadounidense de entonces para resolver el conflicto ruso-ucraniano.


