Un estudio reciente sugiere que la inteligencia de los hombres se relaciona positivamente con características físicas como la fuerza de agarre y una complexión más masculina, así como con un menor interés en las relaciones sexuales casuales, recoge PsyPost.
Una muestra de 41 hombres de entre 18 y 33 años compartió su historial sexual para evaluar la promiscuidad, además de someterse a pruebas como la resolución de problemas cognitivos o la fuerza de agarre manual.
Por otra parte, los investigadores midieron el Índice de Masa Corporal (IMC) y la estatura de los participantes, así como proporciones morfológicas, en las que se comparó el ancho de hombros y caderas. Un cuerpo en forma de 'V', distinguido por hombros y pecho anchos que se estrechan hacia una cintura pequeña, está a menudo asociado con el ideal de masculinidad y musculatura, y suele interpretarse como un signo de buena salud.
Importante papel de la genética
Según recoge el medio, el estudio se basa en la teoría del factor de aptitud general humano, la cual propone que la calidad genética de una persona se refleja simultáneamente en múltiples características físicas y mentales. Esto sucede debido a la pleiotropía, un fenómeno genético donde un solo gen puede influir en diversos sistemas del organismo, como el sistema inmune y el desarrollo cerebral al mismo tiempo. Desde esta perspectiva evolucionista, tener una menor carga de mutaciones genéticas se considera beneficioso, lo que debería traducirse en un mejor funcionamiento físico e intelectual.
Sin embargo, aunque estudios anteriores vincularon una mayor inteligencia con una mejor salud física y simetría corporal, la relación con el éxito reproductivo es paradójica. Investigaciones sugieren que las personas con mayor inteligencia tienen menos hijos, lo que cuestiona si una inteligencia superior es, en realidad, un indicador de alta aptitud evolutiva.
Los resultados no son universales
La autora principal de la investigación, Tara DeLecce, de la Universidad de Oakland (EE.UU.), explicó a PsyPost que contrario a lo que podría pensarse, la menor promiscuidad observada en hombres más inteligentes no indica incapacidad para conseguir pareja, sino una mayor tendencia a destacar en relaciones monógamas y estables.
"Nuestros hallazgos concuerdan más con la idea de que, al menos entre los hombres, la inteligencia está relacionada con la salud física y/o la buena genética, pero inversamente relacionada con la promiscuidad sexual", recalcó.
Sin embargo, el reporte recuerda que los resultados no se deben tomar como una regla absoluta sobre cómo la inteligencia determina el éxito en las relaciones. Además, el estudio tiene limitaciones importantes, pues se basó en una muestra pequeña de hombres, principalmente estudiantes universitarios, lo que dificulta generalizar las conclusiones. Por ello, DeLecce subrayó que los resultados "deben interpretarse con cautela hasta que se repliquen de forma más generalizada".


